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Desde el 26 de febrero, cuando en la doble jornada dominical del San Fernando contra Jinotega conectó tres jonrones, hasta ayer, cuando con un cuadrangular con las bases llenas fue pieza fundamental para que su equipo doblegara a León, el veterano Justo Rivas no ha dejado de hacer bulla en la actual edición del Germán Pomares, campeonato del que es el líder de los bambinos con 14 cañonazos de cuatro esquinas.

“Estoy enfocado en tener una gran temporada y qué mejor manera de empezar que demostrando mi capacidad de tacto y mi poder. Este fue un inicio soñado y pondré todo mi empeño en que no sea solo por el inicio de la campaña, sino por todo el año”, le dijo Justo a este rotativo, tras su arranque huracanado en la primera serie del Pomares, advirtiendo que en su última del año en el beisbol nacional buscaría a toda costa conseguir el título de bateo, logro con el que solo ha coqueteado pero no ha podido lograr a lo largo de su laureada carrera.

Por ahora no es el amo de los bateadores, pero sí el señor de los que suelen mandar la pelota al otro lado de la barda, acumulando ya 14 bambinazos, el último lo conectó en el cuarto episodio del juego de ayer ante León.

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Esta no es la primera vez que Rivas mete ruido con el poder de sus muñecas, pues según las estadísticas del sitio web de la Federación Nicaragüense de Beisbol Asociada (Feniba), este connotado artillero se adueñó del liderato de jonrones por primera vez en el 2005, cuando vistiendo el uniforme de Matagalpa sumó un total de 14 bombazos.

Con la camisa del conjunto norteño volvió a hacerlo en el 2006, acumulando 8 cañonazos, y en el 2008, escalando hasta los 17 jonrones. La última ocasión en la que se adueñó de este liderato fue en el 2015, cuando jugando para Masaya llegó a 20 trancazos de cuatro bases. Este año parece no haber forma de frenarlo, y aunque anhela con locura ser el mejor en promedio ofensivo, no se resiste a ocupar la cima de los cuadrangulares.

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Por nocaut

Fue Justo Rivas quien encabezó a la ofensiva del San Fernando que ayer no tuvo compasión del equipo de León, al que derrotaron por nocaut de 10-0 en siete episodios, empatando la serie a un triunfo por bando.

Con Fidencio Flores en la loma, se creyó que las Fieras tenían un reto mayúsculo ante uno de los lanzadores más efectivos del beisbol nacional. Sin embargo, tal creencia fue puesta en duda en tan solo el primer inning, pues los de Masaya se adelantaron 3-0, y fue completamente destrozada en el cuarto, cuando el proyectil disparado por Justo explotó a Fidencio y puso el juego 7-0.

Ante el desborde ofensivo de las Fieras, los Leones se quedaron sin reacción, siendo atornillados por Gerald Rojas, quien con una labor de siete entradas completas de solo tres imparables, tres bases por bolas y cinco ponches, se apuntó la victoria.

El nocaut se completó en el séptimo episodio con un racimo de tres carreras, la última de esta empujada por el sencillo matador de Cristopher Cerda. En total, el ataque del San Fernando incluyó 12 imparables.

Sorprenden a la Costa

Los Gigantes de Zelaya Central impactaron ayer al imponerse 4-3 a la Costa Caribe, agenciándose el primer duelo de la serie, lo cual es una sorpresa. El duelo llegó a la novena entrada empatado a tres carreras, empate que se fue al olvido tras el jonrón decisivo de Dazzy Sharp. Ganó Nelson Martínez y perdió Norman St, Clair.

En otro duelo, Rivas doblegó 7-1 a Boaco, adelantándose 1-0 en la serie. El pícher ganador fue Juan Bermúdez.

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