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No hay tiempo para tanto descanso. En el horizonte un combate importante se avecina, y eso lo sabe Srisaket Sor Rungvisai. El tailandés, un obsesionado de la disciplina y entrega máxima en los entrenamientos, ha regresado este lunes a los entrenamientos en el gimnasio Nakornloung Boxing en la provincia de Nonthaburi, Tailandia. 

Apenas ha pasado un mes y 13 días desde la tórrida batalla del 18 de marzo en el Madison Square Garden, de Nueva York, donde el tailandés le arrebató la corona 115 libras del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) a Román, quitándole también el invicto, y provocando un terremoto en el ranking de los mejores libra por libra, pues el nica fue destronado y enviado hasta el cuarto puesto, según The Ring. 

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Mejoró su vida

Para nadie es un secreto que el triunfo contra Román le ha cambiado la vida al tailandés en muchos aspectos. A Sor Rungvisai se le ha visto muy contento después de dar la campanada en Nueva York, siendo invitado a múltiples reuniones con personalidades y gobernantes de su país, recibiendo dinero de patrocinadores y reconocimientos de la crónica deportiva en Tailandia, donde ahora se le considera uno de los atletas más importantes. Y no es para menos, nunca antes un tailandés había derrotado a un tetracampeón mundial y considerado el mejor del planeta. 

El tailandés también se ha dado tiempo de compartir momentos con su novia e hijo y algunos familiares. En fotografías aparece en una finca, disfrutando del campo y visitando restaurantes en la zona urbana, saboreando las mieles de la fama y el dinero que ha provocado una transformación en su economía.

Por otra parte, Román todavía sigue descansando en Managua, planificando su viaje a Japón, donde se reunirá con el señor Akihiko Honda para conversar sobre sus próximas peleas. González aseguró la semana pasada que en el país asiático, donde permanecerá durante dos semanas, arrancará sus entrenamientos de forma suave, sin exigirse al máximo y a su regreso a Nicaragua intensificará la preparación junto a su entrenador Wilmer Hernández.