•  |
  •  |
  • Edición Impresa

Sin pistas claras sobre quién puede ser más afectado, si el peleador de más estatura y mayor poder que baja de peso “estrangulándose” en exceso, o el que sube precipitadamente sacrificando movilidad forzado a una adaptación contra reloj desde que suene la campana, admito que frente a la pelea de hoy entre Julio César Chávez hijo, nada que ver con la fogosidad y capacidad de destrucción de su legendario padre, y Saúl “Canelo” Álvarez, joven fuerte e impetuoso, todavía un aprendiz de boxeador en proceso de mejoramiento, perseguidor de fama y fortuna; me siento desarmado, obligado a utilizar lo especulativo como único recurso, sabiendo que me parecerá estar nadando debajo del nivel del agua, sin paredes guías para el enfoque, es decir, en peligro de estrellarme.

Una intriga flotante

Hay quienes se sienten atraídos por lo desconocido. No es mi caso, aunque estoy consciente que tanto la confianza como el miedo, factores esenciales en cualquier combate, no pueden ser medidos. ¿Qué tanto sabemos, específicamente para el duelo de hoy con sus características, de estos dos peleadores que suman 66 nocáuts en 104 batallas? Me decepcionó “Canelo” con su fuga descarada frente a Floyd Mayweather. Aunque un juez insólitamente votó empate, no lo vi ganar ni un round. Chávez desde siempre ha sido muy cuestionado por su falta de osadía, algo que tiene que ver con el tamaño de su corazón. Eso necesita una corrección urgente hoy. El boxeo exige sangre caliente para meterse a las brasas sin reparar en los riesgos. 

Fijar el combate en 164.5 libras es un invento con propósitos financieros. Ganar tendrá significado obviamente, pero como advirtió Oscar de la Hoya, perder no será un drama.160 libras es el limite del casillero mediano y 168, el siguiente, así que instalarse en el medio de esas dos cifras es una drástica reducción para Chávez y un esfuerzo mayúsculo para “Canelo”. ¿Quién subirá al ring en mejor condición física? Esa es una intriga flotante, solo abierta a la imaginación con el entretenimiento de ser sometida a discusión.

“Canelo”es favorito

Hay unas pequeñas certezas que revisar: la estatura y el alcance de brazos de Chávez, con la ventaja en tonelaje, y la rapidez y mejor repertorio de golpes del “Canelo”; mayor punch pero golpeo más espaciado de Chávez, y superior manejo de golpes con buena frecuencia, forzando la pelea adentro de Álvarez. Nada llamativo la defensa de ambos, por lo que se supone, la bravura puede mantener la pelea en llamas. Punch, mayor el de Chávez, sobre todo con los golpes largos, pero en corto, el golpeo más preciso de “Canelo”, será dañino. Me inclino por “Canelo”, considerando que subiendo de peso, no se daña tanto como bajando, y por ser un mejor boxeador. 

164 libras marcaron Julio César Chávez Jr. y Saúl Álvarez, ayer durante la ceremonia oficial de pesaje. 
    

Dijo el veterano adiestrador Nacho Beristáin, que necesitaba más tiempo para el afilamiento necesario de Chávez, mientras en el otro campamento, los Reynoso, aseguran que vamos a ver el mejor “Canelo”. Se piensa que la búsqueda del nocáut, aplicando la intensidad requerida desde muy temprano, será la prioridad de Chávez, en tanto, sin reservarse físicamente, “Canelo” se esforzará por recortar distancia y golpear al cuerpo y llevar la pelea a un punto en que el desgaste, afecte a Chávez en todos los aspectos. Esto último podría ser lo más viable.