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Hace una década que los Caciques del Diriangén no ganan un título. Desde que lo consiguieran en 2007 bajo la dirección técnica de Mauricio Cruz, el equipo blanquinegro ha fracasado una y otra vez en sus intentos por alzarse con un campeonato. Esta temporada, en la que celebran el centenar de años desde su fundación, los diriambinos apuestan a romper la extensa sequía que los acosa. Para ello, el primer paso que deben dar es colarse a la final del torneo de Clausura de la Liga Primera.

El miércoles pasado comenzaron a darle forma a ese objetivo, venciendo 1-0 al Walter Ferretti en el partido de ida de las semifinales, renta con la que llegarán esta noche (6:00) al partido de vuelta, en el Estadio Nacional de Futbol. La ventaja, aunque es mínima, invita a creer que los Caciques pueden arruinar los planes del equipo capitalino y seguir con los propios. Sin embargo, deben ejecutar un plan perfecto que les permita aguantar o ampliar la renta de goles respecto a su rival, conscientes, además, que no tienen margen de error.

1 gol es la ventaja con la que disponen los Caciques del Diriangén de cara al juego de vuelta de semifinales ante el Ferretti.

Los Caciques no saltan como favoritos para avanzar a la final, no lo han sido desde antes del partido de ida. No obstante, remando en contra de los pronósticos, cedieron la presión a los rojinegros, obligándolos a buscar cómo empatar la eliminatoria, lo cual se traduce en que el Ferretti tendrá que adelantar líneas, dejar espacios vacíos y, por ende, arriesgar en la retaguardia. En ese panorama, el Diriangén apuesta a dar el golpe final, concretar el nocáut que lo catapulte al partido que decidirá al campeón.

Sin titubeos

En campo ajeno, terreno que le asienta bien a los rojinegros, los Caciques deben conjugar concentración con buen futbol. Los pecados cometidos el miércoles, que para su fortuna no les pasaron factura, deben evitarlos, partiendo por ofrecerle al rival el balón y la iniciativa. Lo mejor que puede pasarle a los diriambinos es apropiarse del esférico, administrarlo hasta sofocar al Ferretti y provocarles desconcentración. El primer tiempo en San Marcos, puede ser una buena referencia.

Lo peor que puede sucederle al Diriangén es permitir un gol tempranero, que revitalice la confianza de los locales. Seguramente a eso apostará el equipo que dirige el brasileño Flavio Da Silva, esa situación los Caciques tendrían que modificar su estrategia y en paridad de condiciones, con el global igualado, el boleto a la final podría escapárseles de las manos. Por si fuera poco, ganar el título del Clausura, es la única opción que tienen los diriambinos para avanzar a Liga de Campeones de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Futbol (Concacaf), por lo que el juego de hoy es de vida o muerte, en todos los sentidos.