•  |
  •  |
  • Edición Impresa

Rafinha es uno de los jugadores que está más pendiente del cambio de entrenador. El brasileño, actualmente lesionado, era el jugador número doce para Luis Enrique y ha gozado de una continuidad intermitente a lo largo de la temporada, ya fuera como interior o como extremo derecho tras la irrupción del sistema 3-4-3.

Pero el anuncio de la marcha del técnico, su gran valedor, y el overbooking de centrocampistas que habrá en el Barsa la próxima campaña han generado dudas en Rafinha, que tiene en mente el Mundial de Rusia del próximo verano. 

El jugador sabe que para convertirse en un fijo en la ‘canarinha’ y poder disputar el campeonato del mundo necesita una continuidad que el Barsa no le garantiza. Al elevado número de centrocampistas con los que ya cuenta la plantilla, hay que sumar a Sergi Roberto si como todo parece indicar llega un lateral derecho y el posible fichaje de un jugador como Marco Verratti. Si eso sucede, el puesto de titular en el centro del campo azulgrana va a estar muy caro la próxima temporada.

Por ello, Rafinha se está planteando muy seriamente su salida este verano, ya sea cedido o traspasado. En marzo, Mundo Deportivo ya informó del interés de diversos clubes por Rafinha, entre los que estaban Arsenal, Liverpool o Juventus, tres grandes de Europa que se han interesado por su situación. La cláusula del brasileño, con contrato en vigor hasta 2020, es de 75 millones de euros y en principio el Barsa no pondría muchas facilidades a los clubes interesados, aunque si el nuevo entrenador pide una importante inversión en fichajes, también será importante ingresar una buena suma de millones por los traspasos.

Otra opción que maneja el futbolista es la de jugar un año cedido en Brasil. 

Rafinha ha expresado en público en diversas ocasiones su deseo de defender los colores del Flamengo y con miras al Mundial sería una opción interesante, puesto que el seleccionador le tendría totalmente controlado y en principio en Brasil tendría asegurada la continuidad que el Barsa no le puede garantizar. 

Rafinha llegó al primer equipo de la mano de Luis Enrique, con el que ya fue titular indiscutible en el Celta. Con el asturiano volvió al Barsa y tras superar una grave lesión en la rodilla esta temporada se ganó incluso la plaza de titular como interior derecho tras un muy buen inicio de curso en el que además logró varios goles importantes. En el tramo final de la temporada recuperó protagonismo, ya que Rafinha estaba siendo una pieza clave en el cambio de sistema tras la aplicación del 3-4-3, en el que el brasileño era el complemento del tridente. El decisivo partido de Riazor, que acabó en derrota, se lo perdió por una gastroenteritis. Después llegó la lesión que lo ha dejado fuera de combate en el tramo final. Rafinha mantiene un buen cartel en Europa y en Brasil, por lo que si decide salir tendrá pretendientes.