Edgard Tijerino
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Veo al Real Madrid campeón de España. No creo que el Celta hoy –por mucho que traten de agigantarlo como amenaza- y el Málaga el domingo, sean capaces de arrebatarle un punto a este equipo blanco en pie de guerra, con un medio campo, como el de

Wellington en Waterloo, firme, creativo y decisivo. Cierto, el Celta eliminó a un Madrid que raramente atravesaba un momento de inestabilidad en la Copa del Rey, y hace unos días, ofreció fieras batallas al Mánchester United, haciendo sudar los huesos de Mourinho, pero no es mejor que el Madrid en ningún sector, y acariciando fuertemente la posibilidad del doblete, la tropa de Zidane está en plan de no dejar títere con cabeza.

¿Por qué dudar?

El Barsa, sorprendido por el Celta en la primera vuelta, fue derrotado 4-3 por culpa de Ter Stegen, pero en la vuelta, le clavó 5-0. No pienso en una diferencia tan grande hoy en Balaídos, pero si en un triunfo claro del Madrid, as un gol, frenado por un Keylor ncluso con un hombre menos como en el 2015 contra el propio Real Madrid, realizando 17 remates auí el arquero Sergio Álvarez se convierta en una fotocopia del ruso Lev Yashin. Cuando un equipo aventaja a otro hombre por hombre, línea por línea, y sobre todo en puntos estableciendo una visible diferencia, no se puede sospechar que va a ocurrir lo menos probable. La capacidad de destrucción del Real Madrid, no admite la menor discusión, su medio campo es insuperable, y aunque no van a estar Nacho y Carvajal, no hay fisuras en la defensa.

Hay que reconocer que nada es casual alrededor del ímpetu, la valentía y la capacidad de fabricar posibilidades de gol del Celta de Vigo. Lo ha demostrado reiteradamente, incluso con un hombre menos como en el 2015 contra el propio Real Madrid, realizando 17 remates aunque solo consiguió un gol, frenado por un Keylor muy preciso, perdiendo 3-1, pero no es un equipo del tamaño y la funcionalidad del Real Madrid, y eso lo sabe, mejor que cualquier otro, su adiestrador Eduardo Berizzo.

Difícil sujetarlo

Iago Aspas y Guidetti son atacantes del Celta capaces de desequilibrar, en tanto Cabral y Roncaglia serán los centrales que intentarán resistir las embestidas de Cristiano y Benzema y estar pendientes del maniobrar de Isco. Presionado intensamente, el Mánchester no olvida que Guidetti dispuso de una oportunidad dorada para frustrarlo, pero el equipo de Mourinho no es compacto como el de Zidane. Imaginar al Celta volcado, no es viable por la capacidad de contención, facilidad de recuperación y rápidas proyecciones de Modric, Kroos y Casemiro, incorporándose en las arremetidas. Esos hombres deben garantizar el manejo de los hilos y las conexiones con los depredadores del Madrid.

Nada que temer. El Madrid con Keylor tan seguro como lo hemos estado viendo, ganará hoy y repetirá el domingo para coronarse. Será la tercera vez en los últimos diez años. El Barsa terminará resignado. Los cinco puntos que le quitó el Málaga, abrieron una herida que nunca cicatrizó.