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En un día de un calor sofocante en París, la alemana Angelique Kerber no soportó la presión y se convirtió en la primera número 1 mundial que se despide en su debut en Roland Garros, ayer en una jornada con pleno de victorias para la armada masculina española.

Con casi 30 grados y mucha humedad, Kerber saltó a la pista central en segundo turno y cayó ante la rusa Ekaterina Makarova (40ª), en dos sets (6-2 y 6-2). Este es el segundo año consecutivo que Kerber cae en su primer partido en París.

Kvitova, emotivo regreso 

Antes, inauguró el torneo en la central la checa Petra Kvitova, en su primer partido desde que fuera herida en su casa el 20 de diciembre por un asaltante armado con un cuchillo. Derrotó a la estadounidense Julia Boserup, 6-3 y 6-2.

También se emocionó al cerrar su triunfo la puertorriqueña Mónica Puig, ante la veterana italiana Roberta Vinci, de 34 años, por 6-3, 3-6 y 6-2.

“Nunca había ganado a Roberta en competición, es una jugadora muy dura, sobre todo en tierra batida. Hay que ponerlo todo, batirse duro”, señaló cuando le preguntaron por sus lágrimas al acabar.

Como el año pasado en su debut, no superó la primera ronda la española de 20 años Sara Sorribes, eliminada por la suiza Timea Bacsinszky, por 6-1 y 6-2. En categoría masculina, salieron mejor las cosas a los españoles. Superaron el debut Pablo Carreño (No. 20), Albert Ramos (No. 19), Guillermo García López (153º ATP) y Tommy Robredo (271º), los dos últimos en el cuadro gracias a su ranking protegido —mecanismo para guardar la plaza en caso de lesión—.