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Recién conquistada la Copa del Rey, único título de la temporada, el Barcelona se ha puesto a la tarea de construir un nuevo proyecto dirigido por Ernesto Valverde, nombrado ayer como técnico azulgrana.

El ‘Txingurri’ (hormiga, en vasco) Valverde sustituye a Luis Enrique con la misión de rehacer un equipo que tras una década dominando el futbol español, empieza a dar muestras de decadencia.

Famoso por combinar firmeza y mano izquierda, el técnico, de 53 años, llega al Barcelona tras abandonar el Athletic de Bilbao, al que dirigió en los últimos cuatro años.

Su currículum como entrenador incluye también el Valencia, el Villarreal, el Olympiakos griego o el Espanyol.

“Tiene capacidad, tiene criterio, tiene conocimientos”, dijo el presidente azulgrana Josep Maria Bartomeu este lunes para justificar su fichaje. “Y tiene un estilo de trabajar propio de este club”, añadió.

Su pasado como jugador del Barcelona, donde militó entre 1988 y 1990 marcando 22 goles, ha sido una de las claves para que el Barsa acudiera a él, tras haber intentado ficharlo ya en 2013.

Entonces, Valverde rechazó la oferta, por lealtad hacia el Athletic, club con el que acababa de firmar, y el Barsa contrató al argentino Gerardo ‘Tata’ Martino, con el que acabó la temporada en blanco por primera vez en diez años.

Reconstruir el club

El ‘Txingurri’, apodo que le puso el exseleccionador español Javier Clemente por su pequeña talla, llega ahora al Barcelona con la referencia de los nueve trofeos, entre ellos una ‘Champions’ y dos ligas, logrados por Luis Enrique, resultado nada despreciable, pero menos que los 14 títulos en cuatro años de Pep Guardiola.

Su primera misión será reconstruir un equipo cuyas estrellas como Andrés Iniesta, Gerard Piqué, Luis Suárez o Leo 

Messi, el gran referente, tienen o se acercan a la treintena.

Una tarea para la que le vendrá muy bien su pasado azulgrana bajo las órdenes del fallecido Johan Cruyff, el auténtico artífice del actual juego barcelonista.

Recuperar el equilibrio y el dominio del centro del campo será, probablemente, una de las prioridades del nuevo técnico, tras tres años en que Luis Enrique buscó un Barsa más directo buscando surtir de balones a su tridente Neymar-Luis Suárez-Messi.

El Barsa fue así menos previsible, pero también fue acusado de abandonar la esencia del juego de toque azulgrana, instituida por Cruyff y llevada al máximo por Guardiola.

Luis Enrique también pareció olvidarse de la cantera azulgrana, privilegiando fichajes que, en general, no dieron el resultado esperado, por lo que Valverde parece el hombre adecuado para volver a mirar hacia la ‘masía’, de la que salieron Messi o Iniesta.

Gestor de jóvenes talentos

Valverde, que cuenta con el mayor número de partidos al frente del Athletic (306 encuentros en seis temporadas, de 2003 a 2005 y de 2013 a 2017), hizo un gran trabajo en ese sentido en el equipo vasco, que solo contrata jugadores criados o formados en el País Vasco.

El técnico, extremeño de nacimiento, pero que se trasladó muy joven al País Vasco siguiendo a sus padres, subió al primer equipo a jóvenes como Iñaki Williams en estos últimos cuatro años, en los que también clasificó al equipo vasco para la Europa League.   

Apasionado de la fotografía, Valverde también supo aplicar al Athletic un juego ofensivo y vivo, que puede irle bien al Barsa.

Valverde tiene, además, fama de dialogante, un plus ante el reto de gestionar un vestuario de grandes estrellas, sin haber sido él mismo una gran figura como jugador, al contrario de lo que fueron Luis Enrique o Guardiola. 

Su relación con la prensa también augura más fluidez que con Luis Enrique, ya que, aunque no suele conceder entrevistas, es correcto y tranquilo en las ruedas de prensa, lejos de las ironías y, en ocasiones, ataques directos del anterior técnico azulgrana.