•   Cleveland, Estados Unidos  |
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  • EFE

Muy pocos dentro del mundo del baloncesto y de las apuestas ven a los actuales campeones de la NBA, los Cavaliers de Cleveland, como el equipo favorito cuando a partir del 1 de junio comiencen la defensa del título frente a los Warriors de Golden State, los rivales que tendrán por tercer año consecutivo.

No sólo no son favoritos ni entre los expertos ni en las apuestas sino que esta vez son menos también los consideran que van a tener la oportunidad de ganar la serie de las Finales de la NBA.

A pesar que se les reconoce a los campeones que son el mejor equipo de la Conferencia Este y que tienen a la gran estrella como es el alero LeBron James.

Pero ahí queda todo, el resto la realidad objetivo es que los Warriors con la adquisición del alero Kevin Durant son mejor equipo en todas las facetas del juego.

Todo lo anterior es lo que se valora y se analiza dentro de la NBA como preámbulo lo que será otro duelo histórico y de revancha sobre revancha, algo que de alguna manera también tienen asimilado los propios jugadores de los Cavaliers aunque también están dispuestos como en el 2016 a cambiar los pronósticos.

"Esto de ser víctimas me divierte, porque sí, después de todo estamos defendiendo nuestro título", comentó el ala-pívot de los Cavaliers, Kevin Love. "Intentamos repetir, que es algo bien difícil. Creo que lo utilizaremos como motivación, pero no vamos a caer en eso. Me es difícil decir que es el caso. No siento que seamos los desfavorecidos y habrá que jugar".

El argumento de Love es que cuando se han enfrentado entre ambos, los Cavaliers siempre se han adaptado bien y respondido de manera positiva.

Es posible aceptar la perspectiva de Love, pero mientras los equipos se preparan para el primer juego de la serie, el jueves en el Oracle Arena de Oakland, los comentarios que el ala-pívot de los Warriors, Draymond Green, hizo en octubre, aún resuenan en Cleveland.

Aún dolido después de que los Warriors dejaron escapar una ventaja de tres juegos a uno en la final del año pasado ante Cleveland, el extrovertido Green, quien fue suspendido en el quinto partido de esa serie, en una auténtica "marrullería" y "provocación" de James, dijo que si tiene una oportunidad, planea "destruir y aniquilar" a los Cavaliers.

Love elogió la competitividad de Green y lanzó una sutil advertencia a todo el norte de California. "Dijo que nos quería ver", recordó Love. "Aquí estamos, a partir del jueves".

El tercer episodio de la trilogía está repleto de historias, la principal es ver si James y compañía cuentan con el suficiente arsenal para un duelo mano a mano con los Warriors, que tendrán el apoyo de Durant, mejor defensa y un banquillo que asusta, además de ser de nuevo el equipo con la mejor marca de la temporada regular.

Los Warriors han estado imparables en los playoffs con marca perfecta e histórica de 12-0 tras barrer la series ante los Trail Blazers de Portland, Jazz de Utah y Spur de San Antonio.

Además el margen en cada una de las victorias ha sido con un promedio de 16,3 primer equipo en iniciar 12-0 y con un margen de victoria promedio de 16,3 puntos, el mayor en la historia.