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¿Sorprendidos de haber visto al derecho dominicano de 34 años, Edinson Vólquez de los Marlins, con balance catastrófico de 1-7 y un deteriorado 4.44 en efectividad, trabajar ayer en Miami, un juego sin hit ni carrera contra los Cascabeles de Arizona, el primero en esta temporada después de una sequía de dos meses? Pues no deberíamos estarlo. Desde que Don Larsen salió de la nada para lanzar en 1956 el único Juego Perfecto en la historia de Series Mundiales, logrando inmortalizarse, nos familiarizamos con los No Hitters imprevisibles. Mike Fiers de Houston, entre tantas rarezas, es el caso más reciente en el 2015. ¿Quién se acuerda del 3-0 a los Dodgers, y de él? 

Atravesaba mal momento 

Vólquez, no es ningún desconocido. Como agente libre interesó a muchos equipos en la temporada baja del 2016. Fue un ganador de 17 juegos con los Rojos en el 2008, y después de dos temporadas lanzando para Kansas obteniendo 13 y 10 triunfos, lo firmaron los Marlins con contratos de 9 millones en este 2017 y 13 millones el próximo año. Ellos dibujaron alrededor de su escopeta, con balance global de 89-79 antes del Play Ball, llamativas expectativas. 

La campaña estaba resultando fatal para Vólquez, solo una vez desde su debut en el 2005 con más de 200 entradas. Perdiendo 7 de sus primeras 8 decisiones, era el menos confiable en la carcomida rotación de los Marlins, pero al llegar al sexto episodio sin permitir imparable al bateo de un equipo que pelea bravamente el liderato del Oeste en la Liga Nacional, los ojos de 21,548 espectadores en el parque instalado en La pequeña Habana, comenzaron a agrandarse y cada out provocaba una profunda y ruidosa exclamación.

Realizó 98 Disparos

En un alarde de dominio utilizando 98 lanzamientos, Vólquez saliendo del hoyo, saltando encima de sus cifras con olor a escombros, cerró su grandiosa faena ponchando consecutivamente al short Ahmed, y los emergentes Descalso y Owings. Con un ataque de nueve hits que produjo tres carreras, los Marlins apoyaron a Vólquez en el primer no hitter del 2017 y primero en su carrera. Quizás sea este para Vólquez, un punto de ebullición para iniciar un enderezamiento por el resto de la temporada.

En 1963, a lo largo de una campaña de 25 victorias, el derecho dominicano Juan Marichal, se convirtió en el primer latino en conseguir un juego sin hit ni carrera. Lo hizo desde la colina de los Gigantes de San Francisco contra los entonces Colts de Houston, por 1-0. Fue el único sin hit de Marichal, un ganador de 243 juegos a lo largo de 16 años. Vólquez que ponchó a 10 en su segunda victoria, cedió dos bases por bolas, mejorando a 3.79 el porcentaje en carreras limpias.

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