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Tras una derrota por la mínima (1-0) ante la Selección Boliviana de Fútbol, el estratega del conjunto nacional, Henry Duarte, ha manifestado sentirse satisfecho por el papel desempeñado por los pinoleros en un partido que sirvió, según el director técnico, para ensayar las posibles variantes en el plantel que enfrentará a Martinica, en el primer partido de la Copa Oro.

Duarte, ese forjador de proezas, propenso a los errores como todo humano, ha podido confeccionar un grupo lo suficientemente unido como para mantener el ritmo ante rivales de exigencia. Se vio el viernes, pese a las ausencias sensibles de Juan Barrera y del central Luis Fernando Copete. El costarricense es claro en mencionar que su condición de visitante no cambia en nada su filosofía de juego, pues siempre apostará por un juego ofensivo.

“Estoy muy contento por el nivel mostrado por la selección, sobre todo en el primer tiempo, pues generamos más ocasiones de peligros que los rivales, tuvimos más mano a mano con el arquero rival. Este fue un partido importante, primero por el nivel del rival y también porque hay que ir buscando sustitutos a los jugadores que no estarán en el primer partido de Copa Oro”, manifestó Duarte, quien además valoró el trabajo de Cyril Errington como central.

“Cyril Errington cumplió, tenemos que buscar jugadores que se acoplen al perfil, porque Copete está en duda, pues el estará compitiendo en su respectiva liga cuando arranque la Copa Oro, por eso vamos a seguir probando jugadores. En Bolivia vamos a darles minutos a un par de jugadores nuevos”, dijo el técnico.

Duarte está claro que a nadie le gusta perder, pero considera que en este fogueo, a pesar que se perdió por la mínima, se ha ganado mucho. Además aseguró que no cree en la justificación que dio el equipo boliviano sobre su pobre actuación debido a las condiciones del terreno.

“A nadie le gusta perder, pero nosotros hemos ganado muchísimo con este fogueo. Yo no vi que el terreno les afectara, lo que pasa es que ellos creyeron que el partido iba a ser más fácil, pero se encontraron con un equipo que generaba peligro e iba siempre hacia delante”, finalizó el estratega.

Nicaragua se enfrentará a Bolivia este miércoles en Bolivia,  donde los pinoleros tendrán otro enemigo además de la afición boliviana, la altura. Veremos cómo se adaptan los nicas a esta condición.