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Con 33 años con la vitalidad física disminuida, cuando los pulmones no reciben el oxígeno de antes, la pegada ya no provoca estragos y los reflejos son ahora un recuerdo del pasado, es difícil imaginar que Daniel Díaz (23-7-2, 15 nocauts) puede volver a disputar título mundial, pero sería injusto descartar esa posibilidad. En el sarcófago de las sorpresas, “El General” podría encontrarse con la fortuna de dar un golpe de autoridad en Filipinas y acercarse a esa oportunidad.

Díaz, que disputó título y perdió contra Koki Kameda el 7 de mayo del 2011, enfrentará al filipino Mark Magsayo ganador de 16 combates, 12 por nocaut, sin todavía conocer la derrota.

En juego estará el título internacional 126 libras de la Organización Mundial de Boxeo (OMB). Magsayo es de esos peleadores chocadores, frontales, que le gusta meterse al fuego sin temor a quemarse, pega fuerte, boxea cuando debe y le gusta el combate en corto. 

Díaz ya analizó algunos videos de su rival y concluyó que el reto que tiene enfrente es mayúsculo. No obstante confía en dar la sorpresa aunque los pronósticos indiquen lo contrario. “Magsayo es un tipo fuerte, pega duro, pero es un tipo que viene hacia adentro. Eso me va a ayudar porque voy a poder conectarlo”, explica “El General”.

“Esta es una gran oportunidad que me ha llegado, estoy agradecido con Rosendo Álvarez y su esposa Ruth Rodríguez, quienes me hicieron el contacto. Una victoria me pondría en ruta a una oportunidad de título mundial. En Estados Unidos logré una victoria importante contra Roberto Marroquí. Después perdí pero haciendo peleas buenas, algunas con discreta preparación, pero esta vez es distinto, voy bien afilado. Creo que tengo la capacidad de dar la sorpresa”, agregó. 

¿Cuál será la actitud de Díaz el día del enfrentamiento? 

“Voy a salir a golpear a mi rival desde el primer asalto. Trataré de mantener la distancia también porque es un poco más bajo, debo tener cuidado de su pegada. Lo voy a conectar fuerte. Es difícil pronosticar cómo terminará la pelea, sé que si lo conecto puedo mandarlo a la lona. Va a ser una guerra en el ring”, finalizó.