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A pesar de haber perdido de forma contundente los dos primeros partidos de las finales de la NBA en la casa de los Warriors de Golden State, los Cavaliers de Cleveland no tendrán cambios en el quinteto titular para el tercer partido de la serie.

Tyronn Lue, entrenador de los Cavaliers, lo confirmó así después de finalizado el entrenamiento de este martes en el Quicken Loans Arena, donde se disputará el juego de hoy, considerado clave en sus aspiraciones por defender el título de campeones.

Nada de lo sucedido en el Oracle Arena de Oakland ya interesa a Lue, con la excepción de corregir errores de cara a ser más competitivos y sobre todo tener opción de conseguir la victoria ante unos Warriors que llegan tranquilos por el margen a favor, pero a la vez convencidos de que todavía no han ganado nada.

Lue aseguró que mantendrá incluso entre sus titulares al escolta J.R. Smith, que hasta ahora solo ha aportado tres puntos y es uno de los jugadores que más críticas ha recibido por su bajo rendimiento en el apartado ofensivo, dado que es clave en las acciones desde fuera del perímetro.

Se aferra al milagro

Lue sostuvo que no piensa en las estadísticas y recordó lo sucedido el año pasado cuando también estuvieron abajo 0-2 y 1-3. “Cada partido es una final y hay que jugarla”.

Afirma que si los Cavaliers se apegan a su plan y juegan mejor podrán volver a la pelea, y esa posibilidad comienza si al final consiguen un triunfo esta noche.

Una de las opciones del entrenador era iniciar con el escolta Iman Shumpert, quien entró como suplente y tuvo un buen desempeño en el segundo encuentro, pero al final considera que es mejor mantener la continuidad en el cinco titular y luego sí mover el banquillo.

“Tenemos jugadores de calidad dentro de la plantilla y sabemos que si hacemos las cosas que podemos y debemos, nuestras opciones de ganar a los Warriors se incrementan”, destacó Lue. “Sobre todo debemos creer en nosotros mismos”.

El alero estrella LeBron James también defendió la decisión de Lue en el sentido de mantener por encima de todo el estilo de juego que siempre han hecho los Cavaliers, sin importar el rival que haya en frente.

Eso fue lo que les permitió el año pasado dar la vuelta a la eliminatoria y conseguir un título histórico, el primero como campeones de la NBA.