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El expresidente del Barcelona, Sandro Rosell, pidió a la Audiencia Nacional española que le excarcele porque no ha cobrado “ningún tipo de comisiones ilegales” y porque no existe riesgo de fuga, ya que es conocido “en cualquier parte del planeta” por el cargo que desempeñó en el club azulgrana.

En un escrito, al que tuvo acceso Efe, el equipo de abogados de Rosell, liderado por Pau Molins, pide a la Audiencia Nacional que revoque la decisión de la magistrada Carmen Lamela, que el pasado 25 de mayo envió a prisión sin fianza al expresidente azulgrana acusado de quedarse 6.5 millones de euros de la venta de derechos audiovisuales de amistosos de la selección brasileña de futbol.

Según el recurso, el riesgo de fuga en el que se fundamentó entre otros la jueza para enviar a Rosell a prisión no existe debido a su arraigo familiar, profesional y patrimonial —en Cataluña dispone de 26 propiedades— “siendo absolutamente impensable su huida a cualquier otro país”.

Sobre el riesgo de fuga, la defensa alega además que no puede ignorarse que Rosell es una “personalidad pública cuya identidad, en virtud de su reciente condición de presidente del FC Barcelona, es conocida por la mayoría de ciudadanos en cualquier parte del planeta, lo que imposibilitaría su desaparición de España”.

Entregaría pasaporte

También rechaza la tesis de la juez de que Rosell podría huir a países como China, Senegal o Catar, ya que todos ellos requieren de la presentación de pasaporte, por lo que la defensa entiende que retirarle este documento “debería bastar para eliminar la posibilidad de huida a tales países”.

Además, la defensa insiste en que la huida de Rosell es una hipótesis “sencillamente impensable” ya que supondría para él “renunciar a algo tan preciado como la cercanía a su esposa, hijas, hermanos y padres” a su patrimonio, que en más del 95 % está en España “y solo una ínfima parte en el extranjero”.

El escrito, que rechaza que Rosell forme parte de una organización criminal, critica a la jueza por sostener de forma “absolutamente aventurada y carente de la menor razonabilidad” que el expresidente azulgrana convirtió el delito en su “modo de vida o fuente principal de ingresos”.