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Tras conectar dos imparables en cuatro turnos al bate, con el agregado de una carrera anotada y tres impulsadas en el juego que los Reales de Kansas City le ganaron 7-5 a los Astros de Houston, Cheslor Cuthbert le dejó claro a su actual equipo que de contar con mayor participación sería un artillero de mejor promedio y de mayor producción. Luego de su presentación de ayer, en la que se mostró altamente incidente, el nicaragüense mejoró su average de .186 a .203. 

A diferencia de otras noches, no fue necesario esperar demasiado para ser testigos del explosivo accionar de Cuthbert, a quien no le intimidó el hecho de enfrentar al mejor equipo de la actualidad en las Grandes Ligas. En la segunda entrada, con Salvador Pérez en circulación y dos outs en la pizarra, el nicaragüense cazó con frialdad un cambio de velocidad que se movía a 85 millas por hora (mph), consiguiendo su cuarto doble de la temporada y su octava carrera impulsada, la cual sirvió para empatar el encuentro 1-1. 

En el cuarto inning, mismo en el que los Reales establecieron el marcador en 5-2, Cuthbert se ponchó por vez 18 en lo que va de la campaña. Luego, en su tercera visita al cajón de bateo en el quinto episodio, dejó en evidencia que también es capaz de responder en los momentos grandes. Con las bases llenas logró descifrar una bola rápida de cuatro costuras lanzada por el dominicano Michael Feliz, conectando así su decimoquinto cañonazo del 2017, que fue útil para empujar las carreras seis y siete de los Reales. De pronto, el muchacho apagado de juegos anteriores, estaba convertido en una fiera. 

Sin embargo, ante el relevista Luke Gregerson, Cheslor volvió a ser eliminado por la vía del ponche, terminando así su presentación de anoche, luego de la cual acumula 15 imparables en 74 turnos al bate, en los que además se poncha 18 veces y recibe solamente dos bases por bolas. De sus incogibles cuatro son dobles y uno es jonrón. En este 2017 acumula ocho carreras impulsadas y cuatro anotadas.