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Casi todo está consumado en esta final 2017 de la NBA. Los Warriors, que saltarán esta noche en Cleveland puñales en mano, en busca del remate, se han visto demasiado buenos; en tanto los Cavaliers, que malograron una estupenda posibilidad de resurgimiento el miércoles, se encuentran con la soga al cuello, listos para morir. Hasta hoy, ningún equipo, atrás 0-3 en la historia de series de postemporada, ha podido salirse del ataúd en las puertas del cementerio. Ni siquiera con el indeclinable ímpetu demoledor de LeBron James, quien en el tercer juego, con la victoria al alcance de su equipo, vio cómo se esfumaba una ventaja de 6 puntos con 3 minutos pendientes, consecuencia de la arremetida contra reloj de 11-0 realizada por Golden State, que alcanzó su punto de ebullición con el triple a sangre fría de Kevin Durant faltando 45 segundos. La victoria de los Warriors 118-113 sumergió a la multitud en un silencio sepulcral.

Variantes agotadas

¿Qué puede ser diferente en el cuarto duelo esta noche? Después de todo lo que hemos visto, uno piensa que las variantes imaginables se han agotado. En racha sin precedentes de 15 triunfos en los playoffs, estos Warriors parecen indescifrables e indestructibles. Hay tres momentos en esos últimos tres minutos que taladraron el corazón y el alma, no solo de los 20,000 y pico de testigos en la arena, sino del planeta baloncesto: el triple de Durant, avanzando majestuosamente en busca de posición de tiro con los Warriors atrás 111-113, volteando las cifras 114-113; los dos libres ejecutados por Durant estirando 116-113 la ventaja de última hora con 13 segundos pendientes; y la pérdida de balón de LeBron frente a Iguodala con la opción de un tiro de tres que equilibrara las cifras.

Cavaliers obvia desesperación

¿Qué hacer? es una pregunta cargada de desesperación que atormenta al técnico de Cleveland, Tyronn Lue. Ya no hay tiempo para clonar a LeBron y contar con su doble como refuerzo. Resurgió Kyre Irving con 38 puntos y Kevin Love siempre atrapa más de 10 rebotes, pero ese aporte no es suficiente. No contra estos Warriors que consiguen crecer frente a cualquier tipo de exigencias, como lo demostraron atravesando exitosamente en el juego 3, la primera gran dificultad que les plantea la final. Estamos viendo el mejor Durant y el mejor Curry, Klay Thompson está despierto, Green es muy útil y las apariciones de Iguodala son muy oportunas. ¿Cómo vencer a Golden State? es una intriga enloquecedora.

Los Cavalier los se espera cierre fiero

Los Cavaliers intentarán hoy volver a aproximarse a la victoria, pero necesitan más apoyo de un banco famélico, que el miércoles solo consiguió 11 puntos en 54 minutos, algo que deprime hasta a una estatua, y la hace llorar. Se espera hoy un partido tan disputado como el tercero con los Cavaliers batallando fieramente. Si van a morir hoy, lo harán de cara al sol aunque sea de noche. No ha sido la final deseada extendiéndose al límite de siete juegos y con el desenlace en el aire, pero existe la esperanza de que algo diferente ocurra esta noche, así los Cavaliers se encuentren listos para morir, sin renunciar a la fiereza que los caracteriza. ¡Qué bueno sería el ensayo de un milagro!