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En el 2016, Erasmo Ramírez fue el artífice de un arranque de temporada impresionante al construir entre abril y mayo un balance de seis victorias y tres derrotas, sin ser miembro de la rotación. No obstante, en junio todo se le derrumbó al conseguir solo un triunfo y caer en cuatro ocasiones. Desde entonces fue más amigo de las derrotas que de las victorias, cerrando el año con registro negativo de 7-11. Este año, el rivense ha experimentado otro inicio exitoso, forjando en los dos primeros meses de temporada un récord de 3-0, sin embargo, en su primera apertura de junio, sufrió su primer revés de la campaña. ¿Se repetirá la historia? ¿Volverá a derrumbarse Erasmo?

Pese a que el panorama expuesto anteriormente refleja algunas similitudes entre ambas temporadas, también existen aspectos que podrían marcar la diferencia y argumentar la creencia de que Erasmo no volverá a mostrarse como en el 2016. El primero, en esta ocasión no está siendo sobreutilizado como lo fue el año anterior, lo que permite concluir que su brazo descansado tiene la suficiente fuerza para seguirse mostrando efectivo. Segundo, este Erasmo versión 2017 luce más enfocado y con mejor dominio de sus recursos, no hay duda que ha madurado enormemente. Tercero, por ahora está como abridor, el rol que siempre ha querido tener. Él sabe que no puede desaprovechar la oportunidad de confirmar que tiene las armas para establecerse como miembro de la rotación.

Necesita lucirse

A su enfrentamiento con los Atléticos de Oakland, Erasmo llega necesitado, más que de un triunfo, de una presentación de calidad que le permita mandar al baúl del olvido sus dos últimas aperturas: la que no perdió ni ganó ante los Rangers de Texas y en la que sí fracasó ante los Marineros de Seattle. En estas dos actuaciones, en las que sumó un total de siete entradas completas, el nicaragüense permitió ocho carreras limpias, obteniendo como resultado una efectividad de 10.29.

Son datos que dejan en evidencia la llamativa vulnerabilidad que ha mostrado en sus últimos trabajos desde la loma de los sustos, sin embargo, su actuación colectiva en lo que va de temporada lo delata como un tirador que resuelve y que hoy podría ser el artífice de una jornada monticular destacable. Su foja de 3-1 y efectividad de 4.09, con el agregado de un juego salvado y otros seis sostenidos, hacen que se le mire con respeto.

Sus rivales

En el 2016, Erasmo se enfrentó en cuatro ocasiones a los Atléticos de Oakland, la primera fue el 15 de mayo, cuando los limitó a un imparable en dos episodios, logrando su cuarto juego sostenido del año. Luego los encaró tres días consecutivos, 21, 22 y 24 de julio, cayendo en este último por octava ocasión en la campaña. De tal manera que el año pasado, Erasmo tuvo balance de 0-1 y efectividad de 3.38 ante sus rivales de hoy, que le conectaron dos jonrones y le batearon para .304.

Hasta antes de la jornada de ayer, los Atléticos se encontraban en el sótano de la División Oeste de la Liga Americana con 26 triunfos y 33 reveses. Asimismo, el bateo colectivo de Oakland no luce intimidante, pues tiene average de .235, el tercero más bajo entre los 30 equipos de las Grandes Ligas. Eso sí, Ramírez deberá lanzarle con astucia a bateadores como Jed Lowrie, líder ofensivo del equipo con 290 puntos; y de Khris Davis, el primero en jonrones (17) y en empujadas (38).