• |
  • |
  • Edición Impresa

El zaguero estelar de la selección nicaragüense de futbol, Manuel Rosas, admite que sintió rabia tras perder por 3-2 ante Bolivia el pasado 7 de junio, en ese país sudamericano, en el segundo duelo amistoso entre ambos combinados. El “Meño”, como le apodan sus amigos, estaba consciente que el rival saltaba como favorito para ganar, incluso con un marcador más abultado; por ende, el resultado no le sorprende, lo que desató su enojo fue no haber podido conservar el empate a dos goles con el que llegaron hasta tiempo de compensación (90+1).

“Nos faltó chispa para mantener la igualdad. En el futbol hay acciones que pueden favorecerte en una situación apretada y nosotros no tuvimos la capacidad para hacerlas. Nada cuesta aguantar un poco de tiempo tras una falta e igual cuando hay un cobro de puerta. Quizás alguno pudo haber sido amonestado con amarilla, pero, qué más da, se trataba de sacar un buen resultado ante un equipo de altura”, manifestó Rosas, quien no obstante, reconoce que hay aspectos que deben pulir.

Según el defensor, que milita en el equipo campeón del futbol nacional Real Estelí, el aspecto físico no es tan relevante como el mental, y defiende su teoría asegurando que “se requiere de mucha concentración para jugar contra rivales de élite, y por ende hay que afrontar ese tipo de partidos sin ceder anímicamente”, relacionándolo con lo ocurrido en los dos segundos tiempos de los duelos contra Bolivia.

“Muchos creen que no aguantamos los 90 minutos y no es así, tenemos la capacidad, entrenamos fuerte y tenemos oxígeno para terminar los partidos, lo que sucedió con Bolivia fue en parte culpa nuestra. Cedimos el balón en el segundo tiempo, cuando teniéndolo los metimos en problemas, hubo un par de distracciones que nos pasaron factura, pero fuimos de sobra mejor que ellos en la primera parte de ambos encuentros. No le resto mérito a Bolivia, pero se conjugaron factores”, aseveró.

“Vamos a hacer historia”

El próximo 14 de junio, la tropa Azul y Blanco viajará hacia Panamá, y al día siguiente partirá rumbo a Curazao, para enfrentar a la selección local en un duelo amistoso dos días después. Tras ese compromiso, el grupo pinolero viajará a Estados Unidos para realizar un par de fogueos contra equipos locales, antes de debutar en la Copa Oro de la Confederación de Norte, Centroamérica y el Caribe de Futbol (Concacaf), el 8 de julio contra Martinica.

En ese torneo, en el que Nicaragua enfrentará también a Panamá y Estados Unidos, Rosas considera que competirán a un gran nivel, “como lo hemos venido haciendo”. “Nosotros somos David, ellos Goliat (…) nuestros rivales posiblemente lleguen con la etiqueta de favoritos, pero nosotros no vamos a participar, competiremos fuertemente. No sé cuáles sean los cálculos que la gente hace, pero sin importar a quién le ganemos o contra quién empatemos, estoy seguro que avanzaremos de ronda. Es lo que nos hemos mentalizado, vamos a hacer historia”, dijo.

La selección de Nicaragua participará por segunda ocasión en el evento más importante a nivel de selecciones de Concacaf, tras haber clasificado en 2009. El debut de la Azul y Blanco será el 8 de julio, contra Martinica en Nashville. El 12 de ese mes chocará contra Panamá, en Tampa Bay; y el 15 cerrará la fase de grupos contra el local Estados Unidos en Cleveland.