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Juan Carlos Ramírez no olvidará jamás aquel 14 de abril en el Kauffman Stadium, escenario en el que se estrenó como abridor del mejor beisbol del mundo. Tampoco dejará en el olvido a sus rivales de esa noche, los Reales de Kansas City, quienes se encargaron de vencerlo descifrándolo desde el principio del encuentro. Esa derrota, la primera que sufrió en este 2017, Juan Carlos buscará vengarla esta tarde, cuando reciba en el Angel Stadium a la tropa de Cheslor Cuthbert, en un duelo que, de ganarlo, se convertiría en su séptimo triunfo de la temporada y el undécimo de su carrera en Grandes Ligas. 

En ese primer choque entre Ramírez y los Reales, el nicaragüense mostró las dos caras de su moneda: primero fue vulnerable, fácilmente descifrado; luego fue dominante, casi imbatible. En las tres primeras entradas Kansas City le anotó cinco carreras limpias, pero después, aunque tarde para lograr su objetivo de ganar, se enderezó y cerró su labor retirando a los tres últimos bateadores que enfrentó. En resumen, en cinco episodios completos permitió cinco anotaciones limpias, admitió cuatro imparables, otorgó dos bases por bolas y ponchó a tres contrarios. No fue convincente esa noche, pero su cierre envió señales de lo que tiempo después sería una realidad innegable: tenía material para ser un abridor.

Esta vez será distinto

¿Cómo será este segundo choque? Muy probablemente será distinto en cuanto al resultado y a la presentación del nicaragüense. Ese 14 de abril Juan Carlos era solamente un lanzador que después de más de 100 presentaciones como relevista cumplía su sueño de ser abridor. La falta de experiencia y los nervios propios de hacer algo por primera vez lo afectaron y los Reales supieron aprovecharlo.  

Hoy Kansas City se encontrará con un abridor establecido, que ha mejorado su dominio, ha aumentado su madurez y está consciente de los recursos que tiene. No es el mismo que iniciaba a explorar un rol para él desconocido en Las Mayores, ahora es un pistolero con 12 aperturas realizadas, varias de ellas ante equipos de más alto nivel que el de los propios Reales, como los Astros de Houston y los Yanquis de Nueva York. De tal forma que la tropa que dirige Ned Yost no tendrá una tarea fácil ante Juan Carlos, lanzador capaz de alcanzar fácilmente las 98 millas por hora (mph), de provocar estragos con su slider y quebrar bates con su curva.

JC, cuidado con ellos

Como en todas sus anteriores aperturas, esta vez JC tendrá que ser cuidadoso a la hora de enfrentar a ciertos bateadores. De la alineación de los Reales sobresale el reconocido Mike Moustakas, líder del equipo en jonrones con 18 y en carreras impulsadas con 42. Fue precisamente este bateador el que más daño le hizo en su primera apertura, pues en dos turnos oficiales al bate conectó un jonrón, remolcó dos carreras, anotó otras dos y negoció una base por bola. 

No debe ser ignorado Eric Hosmer, el líder del equipo en promedio ofensivo con 310 puntos. Detrás de ellos están Lorenzo Cain (.283, 10HR, 26CE), Salvador Pérez (.279,13HR, 35CE)  y Whit Merrifield (.294, 6HR, 24CE). 

Otro aspecto clave para que Juan Carlos consiga la victoria, será el apoyo ofensivo que su equipo pueda mostrar, esto tomando en cuenta que los Angelinos tendrán enfrente al tirador Jason Vargas, el mejor lanzador con el que actualmente cuentan los Reales. En 13 aperturas tiene balance de 9-3, lanza para 2.10 de efectividad y en 81.1 innings lanzados consigue 65 ponches, en los tres departamentos es el líder dentro de su equipo. Así que JC tiene un doble reto, doblegar a la artillería de Kansas City y prevalecer en el duelo de picheo ante Vargas.