•  |
  •  |
  • Edición Impresa

Juan Carlos Ramírez, pícher acostumbrado a fajarse ante las ofensivas de mayor peligro en la actual temporada de Grandes Ligas, enfrentará hoy a los Medias Rojas de Boston, equipo con las credenciales necesarias para descifrar aún al más bravo de los lanzadores. El nicaragüense llega a este encuentro consciente que para conseguir su séptima victoria del año necesitará mostrar su mejor perfil, como lo hizo ante los Astros de Houston y los Yanquis de Nueva York, pues estos Patirrojos versión 2017 cuentan con una línea ofensiva que mete miedo. 

JC se presenta a su apertura 14 del año con un balance de seis triunfos y siete derrotas con una efectividad de 4.59 por 40 carreras limpias en 80.1 innings. En este recorrido permite 85 hits, 13 de ellos son jonrones, otorga 22 bases por bolas, poncha a 67 rivales y la oposición le batea para 274 puntos.

Preocupa su inconsistencia

Esta será la quinta salida como abridor para Juan Carlos en este mes de junio, mismo en el que se ha mostrado inconsistente, acumulando números que causan preocupación. En cuatro aperturas solo consigue una victoria y suma dos derrotas, además de permitir 18 carreras limpias en 19 episodios lanzados, forjando así una alarmante efectividad de 8.53. En este sexto mes del año admite 28 imparables, entre ellos cinco jonrones, otorga ocho pasaportes y elimina a 20 por la vía de los strikes.

De sus últimas cuatro presentaciones, en tres ha permitido que le anoten como mínimo cuatro carreras limpias en un máximo de cinco entradas lanzadas. De junio, su trabajo más destacado han sido los 6.2 episodios de labor ante los Yanquis de Nueva York, a los que limitó a solo cinco hits y dos carreras limpias. 

Bateadores de cuidado

Los números acumulados por Ramírez en sus más recientes salidas y la calidad ofensiva que a gritos pregonan los Medias Rojas de Boston son dos factores que permiten concluir que la de hoy no será una misión fácil de cumplir para el nicaragüense, que tendrá en frente a Xander Bogaerts, hombre que antes del juego de ayer promediaba 322 puntos, había conectado cinco jonrones y empujaba 33 carreras.  

Pero el peligro de este renovado equipo de Boston que el año pasado vio despedirse a su figura más icónica de los últimos años, el dominicano David Ortiz, no se limita a Bogaerts, pues también cuentan con el brillante chavalo Andrew Benintendi, dueño de un average de .274 y autor de 10 jonrones y 40 remolques. No se queda atrás el dinámico Mookie Betts, artillero de 273 puntos, 40 impulsadas, 12 jonrones y 11 bases robadas. También es digno de mención ese jardinero central de nombre Jackie Bradley Jr., capaz de conectar 9 bambinazos, remolcar más de treinta carreras y batear por encima de los .250.   

El duelo contra Price

Boston mandará al montículo al estelar David Price, quien tiene dos victorias y una derrota en cinco aperturas este año, con una efectividad de 5.14. Este lanzador zurdo, que en el 2012 ganó el Cy Young de la Liga Americana al registrar un récord de 20-5 y una efectividad de 2.56, viene de vencer a los Astros de Houston. A Price la ofensiva contraria le batea para .231 y le produce 13 carreras limpias en 23 episodios completos. De tal manera de que JC tendrá un doble desafío: apagar a la ofensiva de Boston y superar en la loma a un lanzador que en 10 años en Grandes Ligas ha estado cinco veces en un Juego de Estrellas. No hay dudas, es un reto mayúsculo que enfrentará Juan Carlos.