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Jairo Beras pasa por un momento decisivo en su carrera como pelotero al ser cambiado por sus entrenadores de bateador a lanzador, algo que supone un reto mayúsculo para el nacido en San Pedro de Macorís. En el beisbol actual es común ver que las sucursales de ligas menores prueben a sus jugadores de cuadro en otras posiciones, cuando estos no están dando los frutos esperados donde habitualmente se ubicaban.

Beras como la mayor parte de jardineros, posee un brazo mortífero, eso fue lo que finalmente declinó a sus mánagers a probarlo como pistolero y aunque sus lanzamientos desde la lomita varían entre 95 y 98 millas por horas, esto no le garantiza que tendrá un buen futuro desde la lomita. El ejemplo más claro de que la velocidad no lo es todo en beisbol es Sandy Koufax quien incluso fue enviado a las menores con el objetivo de perder velocidad para ganar control.

El ahora lanzador resume dos salidas al montículo, la primera de ellas una con Down East Wood Ducks el 16 de mayo. Ese día se enfrentó a Carolina Mudcast equipo ante el cual tiró un episodio perfecto y registró lanzamientos de 102 y 101 millas por horas. Luego en su segunda salida el pasado lunes 26 de junio, esta vez en clase A con Hickory Crawdads, lanzó un episodio de solamente un imparable y dos ponches manteniendo sus lanzamientos entre 95 y 98 millas.

Aunque sus dos salidas en relevo han sido estupendas, sería demasiado precipitado emitir opiniones sobre si carburará o no en este rol  aunque hasta el momento ha aprobado con 100 el examen.

Aprendizaje constante

El nica-dominicano deberá aprender mucho de sus coachs para establecerse como lanzador, aunque nos queda la duda de cómo manejará la presión ante situaciones adversas, pues no ha pasado momentos de apuros. Aunque posee un brazo potente, una de las dificultades que tienen los jugadores que han pasado a ser lanzadores es que muy pocos llegan a convertirse en lanzadores integrales, con un repertorio variado, caso contrario a los lanzadores habituales, los cuales han venido trabajando en sus recursos desde niños.

Los más exitosos 

En la lista de jugadores convertidos en lanzadores que destacaron están: Trevor Hoffmann (ex short stop), quien llegó  601 salvamentos, cifra récord hasta que Mariano Rivera se la quitó en el año 2011. Troy Percival (excácher), terminó con 359 rescates, fue 4 veces All-Star y ganó una Serie Mundial.

Dave Stieb (ex out fielder) fue elegido a 7 Juegos de Estrellas y logró lanzar un no-hitter. Tim Wakefield (ex primera base), conocido por su bola de nudillo, fue un primera base que al encontrarse atrapado y sin poder subir del nivel Single A en las Menores de los Piratas, influido por sus coaches, se reinventó como nudillero. En su carrera resumió 200 victorias, 1 All-Star y 2 Series Mundiales.