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De un momento a otro, frente a la mirada asustada de Juan Carlos Ramírez, todo se derrumbó. Los cuatro episodios de solo una carrera, sucia por cierto, quedaron en el olvido, pues en el quinto y en el sexto inning, la temible artillería de los Dodgers de Los Ángeles lo descifró de tal manera que en 5.2 entradas de labor lograron conectarle siete imparables y fabricarle seis anotaciones, haciéndolo desmejorar su efectividad hasta 4.60.

El comienzo para Juan Carlos fue del todo alentador. Los tres primeros bateadores que se pararon frente a él, fueron incapaces de sacarle la pelota del cuadro interior. Chase Utley falló en roletazo a la primera base, el temible Corey Seager bateó un rodado frente al receptor y Justin Turner fracasó en batazo a la segunda almohadilla. Juan Carlos fue el amo y señor de esta primera entrada ante los Dodgers.

JC apaga a Boston​

El segundo episodio fue también propiedad del nicaragüense, que ante sus envíos hizo desfilar mansamente a los tres que enfrentó. El novato sensación, Cody Bellinger, conocido por todos gracias al poder de sus muñecas, fue eliminado en elevado al jardín izquierdo, Yasmani Grandal falló en línea al central y Joc Pederson fue fusilado por la vía de los strikes. Para entonces ya eran seis retirados en fila.

Error fatal

Parecía no haber forma de descifrar a Ramírez, hasta que apareció el séptimo bate de los Dodgers, Logan Forsythe, quien le conectó sencillo a la zona del bosque central. Acto seguido, tras un roletazo de Yasiel Puig, el parador en corto de los Angelinos, Cliff Pennington, realizó un mal tiro a la intermedia, provocando que los corredores avanzaran hasta quedar en posición anotadora. J. C. se molestó, perdió el control y le dio base por bolas a Trayce Thompson, para luego recibir el elevado de sacrificio de Utley que empujó la primera carrera del encuentro. No fue una anotación limpia, pero igual significaba estar abajo para J.C., que cerró el episodio sin permitir más daño, mostrando la bravura necesaria para salir de las adversidades.

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En el cuarto, Juan Carlos mandó y su dominio fue tal, que los tres artilleros que llegaran al cajón de bateo para enfrentarlo no alcanzaran siquiera la primera base. Tal como ordenó así sucedió. El novato de los jonrones, el sensacional Cody Bellinger, solo fue capaz de conectar un roletazo a la inicial, Grandal falló en rodado a la segunda y Pederson en batazo al propio Ramírez. ¿Cómo ocultarlo? El muchacho estaba fajado, firme ante los Dodgers y Clayton Kershaw, el mejor lanzador del beisbol.

Lo estremecen

Sin embargo, en la apertura del quinto, todo se le vino abajo. Un cuadrangular de Yasiel Puig y otro del veterano Chase Utley, lo sacudieron sin piedad. Más tarde, en el sexto, recibió otro bambinazo, esta vez de Joc Pederson y productor de tres carreras. De pronto, la que parecía ser otro trabajo de calidad, se convirtió en una apertura lamentable para Juan Carlos, que hasta el cierre de esta edición, perdía 6-1 en el séptimo episodio.