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El nombre de Benjamín Alegría es sinónimo de gran utilidad en el equipo de los Dantos, actuales monarcas del Campeonato Germán Pomares Ordóñez. El muchacho de 19 años es de los más destacados de la “Maquinaria roja” y, a base de imparables, se ha fabricado un espacio predilecto entre tanto pelotero experimentado y de gran talento que posee el conjunto capitalino. Cifras en mano, el chavalo que en 2015 firmó para los Rojos de Cincinnati, es figura cumbre de estos Dantos modelo 2017.

Hasta antes del último fin de semana, en el que la tropa de Cruz Ulloa ganó 3-1 la serie a Jinotega, Alegría era líder del equipo con 101 imparables, 14 por encima de su más cercano perseguidor, y en carreras anotadas con 64, además de estar entre los tres mejores en carreras impulsadas (49) y en jonrones conectados (9). Como dice él mismo, “los números hablan por sí solos”.

“Los peloteros experimentados me han dado muchos consejos”, cuenta Benjamín tras la jornada de entrenamiento de ayer en el viejo Denis Martínez, añadiendo que “lo único que quiero es seguir aportando a la causa del equipo, me propuse eso al principio de la temporada y espero estarlo logrando”.

Alegría, que debutó con los Dantos en el Pomares del 2014, conectando 50 cañonazos en 77 juegos, asegura no haberse propuesto una cantidad específica de imparables para esta temporada, pero que sí espera terminar entre los tres mejores en ese departamento.

Consultado sobre los factores que han contribuido a esta gran campaña ofensiva, Benjamín, que en 2015 ligó 37 hits en 32 partidos con los Dantos, responde que “se debe en gran parte al trabajo extra que he venido haciendo, pues además de las 2 o 3 horas de preparación con el equipo entreno en mi casa, donde tengo la oportunidad de contar con una jaula de bateo. Paso mucho tiempo practicando mi swing, mi papá me ayuda mucho, eso ha sido clave”.

Objetivo claro

Benjamín, que entre 2015 y 2016 jugó para el equipo categoría Rockie de los Rojos de Cincinnati en la Liga de Verano de República Dominicana, está seguro de cuál es su principal objetivo para este año: alcanzar en la preselección nacional mayor. “Lo que más anhelo es que me llamen a la preselección, quiero estar en los Juegos Centroamericanos, por eso me estoy esforzando para tener números que hablen por sí solos. Para mí sería un privilegio grande representar a mi país a los 19 años, estoy seguro que si me dan la oportunidad voy a darlo todo para que las cosas me salgan bien”, comenta mientras deja en evidencia su entusiasmo por la idea de “jugar junto a los mejores peloteros del país”.