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Alexander Mejía no quiere enfrentar a otro rival que no sea Ramiro Blanco. Si los promotores de ambos peleadores se ponen de acuerdo, “Popeye” estaría realizando su primera defensa del título Fedelatin 122 libras de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), ante el mismo rival que lo ganó. Todavía no hay fecha para la revancha, pero podría ser a finales de septiembre o inicios de octubre.

“Quiero darle la revancha a Ramiro Blanco, me gustan las peleas fuertes”, dijo Mejía efusivo, después de conseguir el triunfo más importante en su corta carrera hasta el momento. “Popeye” ahora es campeón Fedelatin y también monarca Fedecentro de la AMB. Dé por hecho que en las próximas semanas aparecerá en el ranking 122 libras de este organismo.

“Blanco es un boxeador exigente. Trabajé de la misma manera que contra Abelino Cáceres, tenía que ir adelante siempre. Defensivamente me mostré bien porque apliqué algunos puntos de mi boxeo amateur, estuve con la Selección Nacional, gracias a eso estoy aquí batallando. Soy un peleador exigente, no le tengo miedo a ningún rival”, explicó Mejía, dando las claves de su triunfo. 

En la otra acera estaba Ramiro. Después de la derrota, el muchacho fue arropado por su familia en el camerino del gimnasio Nicarao. También tuvo palabras de apoyo de sus promotores Rosendo Álvarez y Ruth Rodríguez, quienes negociarán con Marcelo Sánchez, manejador de Mejía, la revancha inmediata. Blanco no está de acuerdo con la decisión de los jueces, no obstante, reconoció que Alexander lo hizo sufrir sobre todo en los primeros asaltos. 

“Sentí que me llevaba la decisión, no me parece justa, lo tuve al borde del nocaut, pero los jueces son los que mandan, ni modo, la vida sigue. Estoy dispuesto a pelear con él si quiere darme la revancha, tengo ganas de quitarle el título. Acepto que comencé distraído en la pelea, queriendo noquearlo, pero Alexander es un muchacho muy fuerte”, dijo Blanco.