•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Nunca en los últimos 29 años, desde aquella coronación improbable frente a los Atléticos de Canseco y McGwire, de Stewart y Eckersley, cuando se agigantaron alrededor de aquella imagen imperecedera de Kirk Gibson cojeando, después de volarse la cerca en su único turno al bate, los Dodgers han sido vistos tan intensos, resplandecientes, impresionantes, como ahora, pese a pérdida por unas semanas de su “as” de espadas Clayton Kershaw. 

¿Son estos Dodgers tan compactos y funcionales, líderes del oeste en la Liga Nacional por 14.5 juegos de ventaja, la más grande diferencia en las mayores con dos meses pendientes, los mejores de todos los tiempos? Cuidado con los excesos. No vayamos tan lejos. Aquellos Dodgers de 1965 con Koufax, Drysdale y Osteen como abridores, Ron Perranoski al frente del bullpen y los bates de Maury Wills el robador de bases fuera de serie, Jim Gilliam, Willie Davis, Wess Parker, John Roseboro, Ron Fairly, Jim Lefebvre y Lou Johnson, podrían ser los mejores.

Los domadores de Yanquis

Pero están los de 1955, que conquistaron el primer banderín de la Serie Mundial, con Jim Gilliam, Pee Wee Reese, Duke Snider, Carl Furillo, Gil Hodges, Roy Campanella, Jackie Robinson, Sandy Amoros, y el pitcheo de Don Newcombe, Billy Loes, Carl Erskine, Clem Labine, Ed Roebuck, y el joven Johnny Podres. Aquellod Yanquis de Mantle, Ford, Berra, Skowron, McDougal, Howard, Turley y Byrne, no pudieron con ellos. Esos Dodgers fueron un equipazo al revés y al derecho.

¿Y qué decir de los Dodgers de 1981, al impulso de un novato del calibre de Fernando Valenzuela? Ese equipo reunió aquel fantástico infield con Ron Cey, Bill Russell, Dave Lopes y Steve Garvey, capaz de realizar grandes jugadas y completar doble play entre los escombros de Pompeya, y contaba con el aporte explosivo de Dusty Baker, Rick Monday, Pedro Guerrero, Reggie Smith, más los brazos de Burt Hooton, Jerry Reuss, Bob Welch y Steve Howe. Le robaron el botín a los Yanquis de Reggie Jackson, Dave Winfield, Nettles, Randolph, Ron Guidry, Tommie John y Rich Goosage, que tomaron ventaja de 2-0, antes de rebotar contra Valenzuela.

Un equipo sin fisuras

Puede que estos Dodgers modelo 2017 no sean los mejores, aunque se les puede considerar, sin temor a exagerar, como los mejores de los últimos tiempos, con una rotación encabezada por Kershaw, el nuevo Koufax, respaldada por Darvish y Maeda, agregando al sorprendente Alex Wood, Rich Hill, Brandon McCarthy, y la mayúscula incidencia del rematador Kyle Jensen, con la furia ofensiva garantizada por Justin Turner, el prospecto Cody Bellinger un bateador de 29 jonrones, el catcher Yosmani Grandal, Yasiel Puig, Corey Seager, Joc Pederson, Chris Taylor y Logan Forsythe, sin dejar escapar lamentos por ver a Adrián González en la lista de inhabilitados.

Imagino una Serie Mundial entre Dodgers y Astros, no apta para pronósticos. Los de Houston ya recuperaron a su mejor látigo, Dallas Keuchel, y esperan por Carlos Correa y George Springer, dos de sus grandes cañones, colocados a un lado por lesiones. Quizás sean capaces de ofrecer un Clásico como el de 1991 entre Gemelos y Bravos, o el visto en el 2001 entre Yanquis y Cascabeles. Esa posibilidad de estar frente a los televisores con los cinturones abrochados, estará latiendo en los Play Offs.