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  • AFP

El FC Barcelona pondrá fin a cuatro convulsos años de Neymar en el Camp Nou, que debe irse al París Saint-Germain dejando en las arcas del club 222 millones de euros, un récord en la historia del fútbol.

Aun así, el Barça pagó un elevado precio, especialmente fuera del campo, por llevarse en 2013 al cotizado brasileño con un turbio acuerdo de traspaso con el Santos que ensombreció sus actuaciones de azulgrana.

Sobre el césped, tras un primer año irregular, Neymar formó una de las delanteras más temibles nunca vistas con el cinco veces ganador del Balón de Oro, Lionel Messi, y Luis Suárez.

Juntos ganaron dos Ligas, una Liga de Campeones y tres Copas del Rey.

En 186 partidos, Neymar marcó 105 goles, incluyendo uno en la final de la 'Champions' de 2015 y un doblete en el histórico 6-1 ante su nuevo club para remontar el 4-0 encajado en la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones de este año.

Pero la directiva del Barça, que hace cuatro años logró tentar a Neymar para que fuera al club azulgrana y no al Real Madrid, observa ahora impotente como el jugador y su padre y agente aceptan la astronómica oferta hecha por los dueños cataríes del PSG, imposible de igualar por el club catalán.

Neymar Sr también cobró en 2013 cuando el Barcelona pagó 40 millones a N&N, la compañía de la familia Neymar, en un acuerdo que produjo un terremoto institucional en el club.

Su ex presidente Sandro Rosell, actualmente en prisión bajo investigación por otro caso relacionado con la venta de los derechos televisivos de la selección brasileña de fútbol, renunció al puesto por el caso Neymar en enero de 2014.

Luego, el club llegó a un acuerdo con la fiscalía y pagó una multa de 5.5 millones de euros el año pasado por la comisión de delitos fiscales.

No obstante, Rosell, el actual presidente azulgrana Josep Maria Bartomeu, Neymar y Neymar Sr, esperan otro juicio promovido por el grupo brasileño DIS, antiguo poseedor del 40% de los derechos del jugador al momento del traspaso, que se sintió perjudicado en esta operación.

Un Barcelona que envejece

Así, la salida de Neymar deja a un ya presionado Bartomeu en una posición más débil.

Desde que Luis Figo cambió al Barcelona por el Real Madrid en 2000, el equipo catalán no había perdido ninguna pieza de importancia en contra de su voluntad.

La presencia de Lionel Messi y Luis Suárez debería funcionar como un cortafuegos para evitar algo similar a la debacle que siguió a la salida de Figo: cinco años sin un solo trofeo de importancia para el Barcelona.

El problema es que Neymar era visto como la joven estrella heredera de un núcleo del Barça que envejece.

Messi, Suárez, el capitán Andrés Iniesta y el líder de la defensa Gerard Piqué, tienen al menos 30 años.

Con 25 años, Neymar era visto como la red de seguridad para que el equipo no sufriera cuando la fuerza de Messi comience a declinar.

Además, el balance del Barça en años recientes en el mercado de traspasos no ofrece confianza a los seguidores del club de que los 222 millones de euros que pagará Neymar sean bien reinvertidos, cuando falta menos de un mes para que se cierre la ventana del mercado.

Bartomeu esperaba este verano ir acortando la brecha con el Real Madrid, ganador de tres Ligas de Campeones en los últimos cuatro años, pero en vez de eso, su equipo recibió el balde de agua fría de la salida de Neymar, en momentos en que Ernesto Valverde prepara su primera temporada como entrenador.