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Las ironías que deja el futbol. En el Estadio Independencia, casa del Real Estelí, su archirrival en la Liga Primera, el Walter Ferretti se vistió de rey, conquistando el coloso norteño al derrotar 4-1 al Belmopan Bandits de Belice, siendo esta la primera victoria para un equipo nicaragüense en la Liga de Campeones de la Concacaf, ahora en su versión de otoño.

Un gol del pequeño mediocampista Marcos Méndez al minuto 12, dos tantos del arquitecto Bernardo Laureiro y uno en propia puerta de Norman Anderson, establecieron la diferencia en un partido de pocas ocasiones de gol, que dominó el Ferretti sin profundidad y poco futbol. En la primera anotación, Méndez apareció como flecha en el corazón del área, anotando de cabeza, después de recibir un centro desde la banda derecha de Robinson Da Silva. “Marquitos” conectó la pelota, esta se estrelló en el poste, pero en el contrarremate, no falló.

 No obstante, segundos después de su cabezazo, el futbolista recibió una patada de Ian Garnair, sin mala intención. Méndez se desplomó en el área, el ambiente de temor era perceptible, hasta que el mediocampista reaccionó, lo sacaron en camilla con sangre en su rostro. No hubo un reporte médico provisional sobre la salud de Marcos, pero la situación parecía grave, pues fue trasladado inmediatamente a un hospital en Estelí.

En la segunda mitad con la ventaja mínima, el comportamiento del Ferretti fue el mismo. Tenía la posición del balón sin generar peligro. Todo el juego pasaba por la zurda mágica de Laureiro, convertido ahora en un mediocampista más retrasado, repartiendo balones desde atrás con sus trazos largos. Pero solo con Bernardo desplegando destellos sobre la cancha, no es suficiente para que un equipo se muestre imperial en la cancha. 

Realmente la goleada no refleja lo que sucedió en el partido. El gran mérito lo tuvo Laureiro, que se llevó el honor a la individualidad. Fue el uruguayo quien en la segunda parte tuvo más intenciones de abrir más la brecha en el marcador y el premio le llegó al 74´, después de recibir un pase de Robinson, Laureiro apareció en la izquierda como volante, y ejecutó un disparo potente, pegado al palo. Nada que hacer para el arquero Shane Orio, que en la agonía del partido cometería un error garrafal, regalando el cuarto gol a los rojinegros. Antes en el 55´ y 57´, Bernardo había avisado con dos disparos de media distancia. 

Fallas matan a Belmopan

El 2-0 daba tranquilidad al Ferretti, pero se metió en complicaciones de forma infantil. Una mano de Rafael De Almeida, regaló un penal al Belmopan. Georgie Welcome con sangre fría no perdonó, estrechando la diferencia 2-1. Los beliceños prácticamente sin hacer nada, estaban en la pelea. Afortunadamente el autogol de Anderson tras un cobro en un tiro de esquina de Laureiro, trajo tranquilidad a los capitalinos en el 90´. Dos minutos después, en el 92´, Bernardo mató el partido, marcando a puerta vacía a pase de Jorge García, quien tomó la pelota después de un mal despeje de Ono y se la entregó inmediatamente al arquitecto, el hombre más valioso del encuentro.

Con una renta de tres goles, el Ferretti viajará a Belice con todas las posibilidades de borrar al Belmopan el próximo 9 de agosto en el juego de vuelta. Triunfo histórico en el Independencia, estadio que recordará por siempre cómo el peor enemigo del Estelí llegó y se apoderó de su cancha, haciendo lo que ellos no han podido aún en Concachampions.