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No se han terminado de cerrar las puertas del Club de los 3,000 hits, después del ingreso poco ruidoso del dominicano Adrián Beltré, cuando se escuchan los pasos acelerados de Alberto Pujols, y un poco atrás, avanzando con seguridad, los del venezolano Miguel Cabrera. A menos que ocurra algo tan imprevisto como la desaparición del Himalaya, ellos serán los latinos 6 y 7 abrazados a esa cifra perseguida de grandiosidad indiscutida, y los números 32 y 33 en lo general, en una lista encabezada por los 4,256 imparables conectados por Pete Rose, seguido de los 4,191 de Ty Cobb. Tendría que aparecer en el escenario otro artillero tan asombroso como Ichiro Suzuki, pero debutando joven en la gran carpa, no a los 27 años, para poder darle forma en la imaginación al tercer bateador de 4,000 cohetes en la historia.

Pujols y Cabrera son bateadores derechos como Beltré, apuntando, revisando las referencias a mano facilitadas por el portal de Grandes Ligas, que de los 31 miembros del Club de los 3,000 imparables, 16 son derechos, 13 zurdos y 2 ambidextros, entre ellos, 5 (Hank Aaron, Willie Mays, Eddie Murray, Rafael Palmeiro y Alex Rodríguez) han superado la barrera de los 500 jonrones. Cada una de las cifras, siempre que no estén contaminadas por los esteroides, representa un boleto para el Salón de la Fama en Cooperstown, y juntar las dos, permite entrar al galope, pistola en mano, como lo harían Jesse James o Doc Holliday. El legendario Ty Cobb, exhibe el más elevado porcentaje de bateo a lo largo de su carrera con 367 puntos, increíble registro, en tanto Cal Ripken con 276, es el más bajo.

Todo le favorece 

Al momento de redactar esta nota, 5 de agosto del 2017, Pujols ha disparado 2,918 cohetes, necesitando agregar 82 para llegar a los ansiados 3,000. Después de conectar 147 y 159 en las temporadas del 2015 y 2016, se puede considerar la posibilidad de verlo avanzar a los 150, aunque estando conscientes que 57 más en los dos meses pendientes, agregados a los 93 conseguidos en 100 juegos anteriores, con su más pobre promedio de por vida, como son esos 233 puntos, puede ser muy exigente a los 37 años. Independiente del esfuerzo que realice, Pujols tendrá que esperar el 2018 para alcanzar la proeza, algo que visto desde cualquier butaca, se da por un hecho. Ese estímulo de los tres mil hits y seguir avanzando por la carretera en la que transitan bateadores con más de 600 jonrones, debe mantener a Pujols galvanizado, batallando por otra temporada con 100 empujadas.

Tres años menor, Miguel Cabrera con 2,608 hits, lleva 89 este año en 94 juegos, con un extraño porcentaje de 254, el más pequeño en su fulgurante carrera. Necesitando 392 imparables, el venezolano, cuatro veces Campeón de Bateo, fue capaz de elevarse hasta la cifra de 188 el año pasado, y podría ofrecer un fuerte cierre de campaña. No hay manera de hacer balancearse en la hamaca de las dudas, la posibilidad de Cabrera de aterrizar en la pista de los 3,000. Eso se considera una certeza…Con ese asterisco a la orilla de Alex Rodríguez que lo identifica como manchado por el uso de sustancias prohibidas, Cabrera se convierte en el gran retador de Pujols, en busca del reconocimiento como el mejor bateador latino de todos los tiempos. Esa triple corona que casi logra dos veces, único latino, sus registros impresionantes en todos los casilleros ofensivos, y la recuperación muscular conseguida, le permiten seguir siendo temible.

Otro fuerte aspirante

¿Cómo es visto Robinson Cano, otro interesado?  Se trata de un tercer latino tratando de escalar una de las cimas del beisbol inmediatamente después de Beltré. ¿Cuántas costuras tienen las pretensiones de Cano, actualmente con 2,319 hits, a 681 de la meta y con 34 años, los mismos de Cabrera? El año pasado, conectó 195, y aunque con 109 hasta ayer, se encuentra muy distante de algo parecido en este 2017, tiene oportunidad si logra extenderse hasta los 40 años disparando unos 114 por temporada. Eso es factible en dependencia de la consistencia de su salud. Podríamos decir que las posibilidades de Cano, se mueven ligeramente encima del 50 por ciento. Su persecución de la cifra de 3,000, será intrigante y seguramente excitante. Cano nunca ha sido líder de bateo y en dos ocasiones ha llegado a los 100 imparables.

Saliendo de una lesión que le recortó esta temporada, Mike Trout, de 25 años, calificado como el mejor pelotero imaginable, se encuentra a la orilla de los mil hits con 997, recorriendo su séptima campaña, sin poder registrar una actuación de 200 cohetes. A largo plazo, Trout es visto como algo seguro en la persecución de los tres mil, sin embargo, considerando tantos imprevistos que pueden presentarse, entre ellos el inconveniente de este 2017, no es recomendable entrar en cálculos. Ahí tenemos a Nick Markakis de los Bravos con 2002 hits y casi 34 años. ¿Será capaz de alcanzar la cifra si a lo largo de 12 temporadas, su mayor elevación han sido 191 imparables y un porcentaje sobre los 300 puntos? A simple vista, Markakis tiene tiempo, pero la pregunta es ¿qué tipo de aprovechamiento podrá sacarle a ese tiempo?Miguel Cabrera ha sido cuatro veces campeón de bateo.

Para cerrar 

Interesa ver batallar al boricua Carlos Beltrán, con 40 años y 2,701 hits acumulados. Si conecta prudentemente 30 más de acuerdo al ritmo que registra en este 2017, con 84 hasta ayer, quedará a 270 de la cifra. Con claras señales de decrecimiento, se ve difícil que logre 150 en cada una de las siguientes dos temporadas, aunque no se puede descartar. Uno piensa que Beltrán puede extender tres años más su carrera, lo que agrandaría sus opciones. Eso va a depender del interés que provoque. Por ahora, el futuro hiteador de Beltrán es una intriga. Llegar a los tres mil como acaba de hacerlo Adrián Beltré de 38 años y medio, solo una vez bateador de 200 hits en el 2004, y con una carrera de 20 años.