•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Erasmo Ramírez fue desarmado por los Reales de Kansas City. El nicaragüense, urgido de mostrar su mejor versión, fue seriamente castigado por una ofensiva que no tuvo piedad de él. Con un ataque de ocho imparables, entre ellos tres jonrones y cinco carreras limpias, los Royals desmejoraron a 4-4 el récord de Erasmo y a 5.10 su efectividad. 

Al igual que en su primera apertura de este año con los Marineros, Erasmo se mostró soberbio en el inicio del juego. En la primera entrada, tras dominar en elevado al jardín central a Whit Merrifield, Lorenzo Cain le conectó un sencillo. Sin embargo, logró terminar el episodio eliminando a Eric Hosmer y Melky Cabrera, el primero falló en roletazo a la primera base y el segundo en fly al bosque izquierdo. En el siguiente episodio se mostró aún más dominante, retirando en fila a los peligrosos Mike Moustakas, Brandon Moss y Alcides Escobar. 

Lo estremecen

El tercero parecía una réplica del segundo, pues empezó dominando sin dificultades a Alex Gordon y Cam Gallagher. Con siete hombres retirados en fila, todo parecía marchar bien, sin embargo, de un momento a otro, todo cambió y Erasmo pasó de la bonanza al cataclismo. Un ataque de cuatro imparables consecutivos, entre ellos dos jonrones, borró dramáticamente la sonrisa que normalmente adorna el rostro de Ramírez. 

El operativo lo inició Merrifield, el primer hombre en la alineación de los Reales, poniendo el 1-1 con un cuadrangular por el jardín izquierdo. Luego apareció Cain con un sencillo y le siguió Hosmer con otro cañonazo. La situación no pintaba del todo bien, pues el siguiente rival era el oportuno Melky Cabrera, quien presentaba promedio de .324 en situaciones como esta. Erasmo no tenía otra opción más que enfrentarlo y tras ponerlo en cuenta de 1-1 le soltó una bola rápida de dos costuras que el bateador conectó con tal contundencia que la pelota salió en un viaje sin retorno. Erasmo se quedó viéndola, como implorándole que no se extendiera más allá del muro. Sin embargo, no había nada que hacer, la pizarra ya estaba 4-1.

Resurge pero…

Con la fatalidad haciéndole señas muy de cerca, Erasmo procuró enderezar su actuación, y aunque lo logró por cierto tiempo, terminó saliendo explotado. En el cuarto, sacó a los tres que enfrentó, incluyendo a Escobar y Gordon por la vía del ponche. En el siguiente episodio, retiró en orden a Gallagher, Merrifield y Cain. Este parecía otro Erasmo. 

Sin embargo, en el sexto volvió a mostrar esa versión vulnerable y entonces todo se acabó. Hosmer lo sacudió con otro cuadrangular y tras él aparecieron Cabrera y Moustakas con imparables consecutivos que lo expulsaron del montículo. Para su fortuna, el relevista Casey Lawrence no permitió que los corredores anotaran. El juego terminó 9-1.