•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Juan Carlos Ramírez, el pícher que tiraba para 1.93 en sus últimas cinco salidas producto de permitir solo siete carreras en 32.2 episodios, fue duramente sacudido por los Orioles de Baltimore, equipo que con un ataque de ocho imparables, entre ellos un grand slam de Manny Machado, fue capaz de fabricarle seis anotaciones limpias en siete episodios completos, propinándole su décima derrota de la temporada y haciéndole desmejorar su efectividad de 4.03 a 4.21. 

Juan Carlos tuvo un inicio prometedor. No esperó demasiado para exhibir su dominio, y a diferencia de sus primeras aperturas, en las que sufrió muchas veces en la primera entrada, esta vez se mostró categórico ante sus rivales, haciendo valer su poderío y variedad de recursos. Con solo siete lanzamientos retiró a los primeros tres bateadores que enfrentó, reduciéndolos a inofensivos roletazos dentro del cuadro. Las víctimas fueron los intimidantes Adam Jones, Manny Machado y Jonathan Schoop, este último el mejor entre los bateadores de los Orioles.   

Fue el cuarto bate de Baltimore, el siempre peligroso Chris Davis, quien le conectó el primer imparable a Juan Carlos. Lo hizo abriendo la tanda del segundo inning, con un batazo que se extendió hasta el jardín derecho. De inmediato reaccionó J.C., obligando a Tray Mancini a batear un rodado por la zona del shortstop que sirvió para forjar una doble matanza. Acto seguido, Tim Beckham falló en roletazo a las paradas cortas. Así de rápido, haciendo parecer sencillo el hecho de retirar bateadores, J. C. pintó el segundo cero de la noche. 

Sus picheos, humeantes y obedientes, eran códigos indescifrables para los Orioles, que en el tercero volvieron a desfilar mansamente ante el agigantado pistolero. Seth Smith, Wellington Castillo y Joey Rickard fueron incapaces de sacar la pelota del cuadro interior, incluso, el último de ellos fue dominado por la vía de los strikes, convirtiéndose en el ponche 100 de J. C. en este 2017.

Una entrada más tarde, Juan Carlos atravesó un pequeño problema: dos hombres, Jones por sencillo y Davis por pasaporte, lograron alcanzar bases. Sin embargo, consiguió enfocarse y salir ileso de tal situación. En el cierre del episodio, Mike Trout, para muchos el mejor pelotero en todas las Grandes Ligas, conectó un doblete que fue su imparable 1,000 de por vida en Las Mayores y posteriormente fue llevado al plato por elevado de sacrificio de Kole Calhoun, poniendo el juego 1-0. 

Fin del dominio

La ventaja le duró poco a JC y los Angelinos, pues en la apertura del quinto, con un ataque de dos imparables, una base por bolas y un elevado de sacrificio, Baltimore le dio voltereta al marcador. Beckham alcanzó la primera gracias a un sencillo y se movió a la segunda por error de Ramírez en viraje a la inicial. Luego, Juan Carlos le dio transferencia gratuita a Smith, dejando el escenario listo para que Rickard provocara el empate con su imparable y Jones pintara el 2-1 con un fly de sacrificio. 

En el sexto, un Juan Carlos acostumbrado a extenderse hasta estas instancias, fue levemente alterado por un inatrapable de Schoop empezando tanda, sin embargo, resolvió rápidamente doblegando a  Davis y Mancini en roletazos sin peligros, útil el primero de ellos para completar un doble play. En el cierre de esta entrada, Trout empató el juego con un cuadrangular, su imparable 1,001.

Machado lo sacude

Al llegar a la séptima entrada, Juan Carlos parecía encaminado a su duodécima apertura de calidad, no obstante, la historia cambió de una forma tan dramática, que todavía da escalofríos recordarla. Tras dominar a Beckam en fly a la segunda base, Smith y Wellington Castillo le pegaron imparables de forma consecutiva. En un intento por evitar el derrumbe,  ponchó a Rickard, sin embargo, tras llenar las bases con un golpe a Adam Jones, el reconocido Manny Machado, a quien había dominado en los tres turnos anteriores, le conectó un cuadrangular que reformó la pizarra a 6-2. Tuvo aliento para sacar el tercer out, pero ya no salió en el octavo, con la derrota presentándose con carné de inminente.