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Lección de responsabilidad y evidencia de que se encuentra en óptimas condiciones es lo que dejó claro ayer Román “Chocolatito” González, después de marcar 122 libras en el prepesaje que exige el Consejo Mundial de Boxeo (CMB) en Tokio, Japón, donde se encuentra reconcentrado y entrenando bajo las órdenes del japonés Sendai Tanaka.

Román tenía que marcar como máximo 125 libras; no obstante, dio un peso por debajo de lo esperado, lo que deja un ambiente de tranquilidad. Está solamente a 7 libras de la categoría cuando todavía falta un mes para el combate contra el tailandés Srisaket Sor Rungvisai (marcó 123 en el prepesaje) el próximo 9 de septiembre en Carson, California, donde intentará cobrar venganza y recuperar el título 115 libras del Consejo Mundial de Boxeo.

“Gracias Dios por permitirme dar un excelente peso para el prepesaje del CMB. 122 libras. Bendiciones”, escribió el tetracampeón en su cuenta personal de Twitter. Ahora falta esperar el prepesaje del tailandés Sor Rungvisai, quien al menos debe marcar 123 libras, según lo establece el reglamento del CMB.

A partir de este lunes, Román empezó la semana más dura de sus entrenamientos, con guanteos que serán de 10 a 12 asaltos. Desde Japón se reportó que acumula un total de 43 rounds con sparrings, sin embargo, no se han contabilizado los asaltos que hizo en Nicaragua cuando aún era dirigido por Wilmer Hernández. De manera que fácilmente el tetramonarca ha superado los 50 rounds. 

Trabajo fuerte

La meta de Román es cerrar la preparación con 130 rounds de guanteo. Esta vez con el nuevo entrenador Sendai Tanaka se ha priorizado bajar un poco la carga de trabajo para que llegue lo más relajado y descansado posible. Dentro del plan de trabajo también se ordenó a Román correr en superficies planas y no inclinadas como sucedía en Costa Rica, en la cuesta eólica de Santa Ana. 

Asimismo se está haciendo mucho énfasis en el trabajo de las combinaciones largas de cuatro a cinco golpes, el ataque a la zona hepática es fundamental, usando constantemente los ganchos, terminando con los golpes al rostro. En el equipo de Román son conscientes de que el tailandés es frágil abajo; allí se le hizo mucho daño, incluso Sor Rungvisai estuvo al borde del nocaut en algunos instantes del combate. Sin embargo, al nica le faltó un poco más de profundidad, en parte eso se debió al corte que sufrió su cabeza y la ceja derecha que provocó un manantial de sangre.