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Que los Indígenas de Matagalpa eliminaran a los Dantos, actuales campeones y equipo estructurado para revalidar el título, no estaba en los planes de nadie, menos que fueran a lograrlo por barrida de 3-0, eso era impensable. Sin embargo, el conjunto norteño, de irregular actuación en la primera parte de la temporada, fue capaz de vencerlos anoche 3-1 en el estadio Denis Martínez, completando una barrida que ni el más creyente entre los matagalpinos pudo haber imaginado. Los Indígenas están en semifinales, mientras los Dantos, aún aturdidos, siguen preguntándose ¿qué pasó?

Un trabajo fenomenal del abridor Lurgen Rayo, quien fue respaldado por el efectivo relevo de Yorling Delgadillo y Berman Espinoza,  fue la base sobre lo cual Matagalpa construyó su clasificación a la ronda semifinal, donde enfrentará al Frente Sur Rivas, victimario de los Toros de Chontales.

Fueron los Dantos los primeros en fabricar peligro. En la segunda entrada lograron llenar las bases sin out, pero fueron incapaces de materializar su amenaza. Rafael Estrada y Juan Oviedo conectaron imparables de forma consecutiva, luego, un error del parador en corto sobre batazo de Ronald Garth permitió que las almohadillas se congestionaran. El escenario era terrible para Lurgen Rayo, el abridor de los norteños, sin embargo, el chavalo William Rayo falló en un roletazo de frente al pícher, quien forzó el out en el homeplate y luego el cácher completó la doble matanza tirando a la inicial. Este episodio, que se perfila de ensueño para los Dantos y de pesadilla para Matagalpa, terminó con un batazo dentro del cuadro de Hollman Miranda y con el marcador 0-0. 

Antenor, incidente

A diferencia de los capitalinos, los matagalpinos sí fueron oportunos y consiguieron concretar las oportunidades que se les presentaron. De las dos primeras anotaciones norteñas, Antenor López fue protagonista. En el tercer episodio, mostrándose oportuno, conectó un imparable que remolcó a Fausto Suárez con la primera carrera norteña. Tres innings más tarde, pegó otro cañonazo y anotó la segunda carrera de los Indígenas, gracias a un doblete de Jhonny Trewin. 

Tan solo una entrada más tarde, los Dantos, aprovechando un error de la defensa matagalpina, lograron acercarse 2-1. El encargado de anotar fue Ofilio Castro, empujado desde la antesala por un doble de Ronald Garth. 

Ventaja definitiva

En el séptimo, otro fallo defensivo de los Dantos les permitió a los Indígenas fabricar su tercera anotación. Tras un sencillo de Marvin Treminio, Enmanuel Treminio conectó un roletazo a la zona de las paradas cortas que bien pudo ser útil para forzar una doble matanza, no obstante, tras lograr al out en la segunda, Holman Miranda tiró mal a la inicial, permitiendo que el corredor avanzara hasta la intermedia. Acto seguido, el siempre incidente Fausto Suárez pegó un incogible que reformó la pizarra a 3-1, marcador que no se pensaba definitivo, sobre todo por el poderío ofensivo de los Dantos.  

Relevo de lujo

Sin embargo, no se contaba con la astucia del relevo que presentaría Matagalpa. Yorling Delgadillo y Berman Espinoza se encargaron de cerrarle las puertas al conjunto capitalino. Tras la salida de Lurgen Rayo, quien en seis entradas completas solo permitió cuatro imparables y una carrera que fue sucia, entró en acción Delgadillo, con su brazo listo para mantener silenciado a los Dantos y así fue. Retiró de forma perfecta la séptima entrada, y en el octavo, ante una tanda en la que los dantistas confiaban mucho, lució impresionante, retirando en fila a Darrel Walters, Ofilio Castro y Rafael Estrada. En dos episodios, no les permitió ni libertad alguna a los de Managua, que lucían aturdidos ante lo inevitable. 

Para el noveno inning, el encargado de saltar a la loma de los infartos fue el experimentado y siempre bravo Berman Espinoza. No desentonó y le dio continuidad al brillante trabajo de sus antecesores. Ponchó a Juan Oviedo, fusiló a Ronald Garth y dominó en elevado al jardín izquierdo a William Rayo. Cuando cayó el out 27, estalló el júbilo en Matagalpa, mientras en Managua el campeón empacaba sus maletas.