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Ramiro Blanco (16-2-3, 9 nocauts) luce totalmente recuperado después de sostener una tórrida batalla contra Alexander Mejía (8-0, 4 nocauts), el pasado 29 de julio en el gimnasio Nicarao, donde “Popeye” se impuso por decisión dividida, adjudicándose el cetro Fedelatin 122 libras de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) en la que ha sido la mejor pelea del año hasta el momento. 

Blanco ya regresó a los entrenamientos en el gimnasio Nicarao. Su rostro ya no tiene laceraciones y se le ve en un estado de ánimo inmejorable, tanto así que regresará al ring el próximo 30 de septiembre contra un rival por confirmar. Además, el muchacho confirmó que después de este compromiso enfrentará a Mejía en la revancha programada a finales de año. 

“Haré una pelea de preparación el 30 de septiembre, antes de enfrentar a Alexander. En este momento me siento bien físicamente, me recuperé rápido. Debo ser inteligente a una revancha con Popeye, boxear más, está bien que la revancha sea en diciembre, aunque sinceramente yo lo quería enfrentar antes”, dijo Blanco ayer después de su sesión de entrenamiento.

Ramiro reconoció que cometió algunos errores contra Mejía, específicamente en el inicio del pleito, cuando “Popeye” prácticamente ganó cuatro de cinco asaltos.  “He estado pensando en la revancha con Alexander Mejía, ya quiero volver a enfrentarme a él para desquitarme la derrota que me propinó. Al comienzo de la pelea inicié frío, Alexander aprovechó y lo felicito otra vez por su título”,