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El espigado lanzador nicaragüense, Juan Carlos Ramírez, subirá esta tarde (5:05) a la loma de los infartos en su labor de abridor para los Angelinos de Los Ángeles, en busca de neutralizar la maquinaria ofensiva de los Orioles de Baltimore en su estadio.

El rival de J. C. será Kevin Gausman, quien tiene balance de 9-8 esta temporada y efectividad de 5.08 puntos. El lanzador estadounidense ha propinado 132 ponches y buscará su décima victoria ante el conjunto de Los Ángeles.

Para el serpentinero de los Angelinos el juego de esta noche podría decantar a su favor la balanza de resultados obtenidos, tiene marca de 10-10 con una efectividad de 4.26, en 23 aperturas. Acumula 105 ponches. Ramírez buscará hacer una presentación dominante ante Baltimore, dejando en el olvidó su último trabajo realizado ante los Marineros de Seattle, en esa ocasión enfrentó al otro nicaragüense, Erasmo Ramírez, quien tampoco tuvo la victoria en el encuentro.

Si Ramírez consigue hoy su victoria número 11 se acercará a Vicente Padilla y Denis Martínez, quienes son los únicos lanzadores nicaragüenses ganadores de 15 y 16 juegos, respectivamente, en una temporada. Para conseguirlo deberá mostrar la mejor versión de su puntería, llegar con la metralla aceitada y hacer alarde de su recta humeante. Esa misma que está entre las más rápidas de las Grandes Ligas.

Viejo rivales

Jonathan Schoop en duelo personal ante Ramírez batea para .400 y esta campaña tiene 72 carreras anotadas, 26 cuadrangulares y.302 en porcentaje. Otro rival fuerte al que se enfrentará el nicaragüense es Manny Machado, a quien ha enfrentado en cuatro ocasiones. Machado le conectó un jonrón y empuja cuatro carreras. En esta campaña, el tercera base de los Orioles batea para .260 puntos, anota 60 carreras, conecta 121 imparables y tiene 74 carreras impulsadas, además tumba la cerca en 23 ocasiones.

Dura tarea para J. C. Ramírez que buscará redimirse luego de un trabajo en el que quedó a deber y en el cual deberá demostrar realmente que tiene la calidad necesaria para dejar la intermitencia y entrar en rachas ganadoras, algo que hasta el momento le cuesta al nicaragüense.