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Mario Cristóbal Álvarez es un hombre que no le rehúye a los retos y por eso está en Taiwán, para intentar enaltecer el nombre de Nicaragua en la edición 29 de los Juegos Mundiales Universitarios Taipéi 2017. Él es un atleta acostumbrado a los desafíos y a perseguir la notoriedad con tal entusiasmo que en ocasiones parece imparable. Esta vez, pese a los obstáculos que se le presentaron, está listo para demostrar su talento en la Universiade, evento deportivo que con gran nivel está organizando Taiwán.

Duro camino

Llegar a Taipéi no fue fácil para Mario, sin embargo, hizo hasta la improbable para conseguirlo. Según cuenta este joven apasionado por el tenis de mesa, la federación nicaragüense de dicha disciplina deportiva no quería llevarlo a competir al país asiático, pese a ser uno de los más destacados del país. Como prueba de su talento, está su más reciente logro: medalla de plata en los Juegos de la Organización Deportiva Universitaria Centroamericana y del Caribe (Oducc), celebrados el pasado mes de mayo en Venezuela, a donde viajó gracias a sus propias gestiones.  

Fue precisamente su participación en este evento la que provocó que la federación lo castigara, pues no viajó como federado sino como un deportista que se inscribió por cuenta propia.

Según cuenta Álvarez, fue el presidente del Consejo Nacional de Universidades, Telémaco Talavera, quien autorizó que lo dejaran viajar a Taipéi. Eso sí, todo el presupuesto de su viaje lo está costeando con el dinero que él mismo consiguió a través de la gestión de patrocinios.

Se enderezó

El idilio entre Mario y el tenis de mesa empezó justo cuando él tenía 14 años. “Todos los días después de que salía de clases me iba a un espacio deportivo que tenía como nombre el Recreo, en Chinandega, y ahí empecé a practicar este deporte que tanto me apasiona. Sin embargo, de pronto cedí ante la seducción de la vagancia y dejé de jugar.

Fue hasta los 20 años que logré enderezarme y retomar mi relación con el tenis de mesa”, narra Álvarez, que ahora tiene 27 años de edad y una considerable lista de logros alcanzados.

Injusticia

Estar entre los mejores tenistas de mesa del país no le fue suficiente a Mario para alcanzar entre los preseleccionados de la federación de cara a los Juegos Centroamericanos. Este joven, que ha participado en torneos internacionales como el U.S. Open en Las Vegas y campeonatos latinoamericanos, argumenta que es injusto que los federados hayan escogido “al dedazo” a la preselección.

“Creo que deberían hacer torneos clasificatorios, donde se le dé oportunidad a todos los tenistas de mesa del país” dice Mario, añadiendo que “no estoy en contra de los atletas preseleccionados pues son de gran calidad, pero sí con la forma en la que los escogieron”.

Por ahora, Mario Álvarez solo piensa en realizar una gran actuación en la Summer Universiade Taipéi 2017.