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Viendo en acción a este Real Madrid, uno se siente extasiado al comprobar lo elástico que es el tiempo y lo giratorio que son los espacios, mientras la tropa de Zidane fabrica todas las posibilidades ofensivas, las reales y las imaginarias. Es un equipo que palpita y exuda agresividad, que no da tregua y provoca estragos. ¿Cómo retarlo? ese es el gran reto en esta Champions. El Madrid da la impresión de ser un majestuoso Rey, no expuesto a recibir jaque alguno en el tablero de la multiplicidad de riesgos, proyectándose a la conquista de su décimo tercer título.

En el grupo H, el Real Madrid enfrentará al Borussia Dortmund, “amputado” por la pérdida de Dembélé, en ruta hacia el Barsa, con Aubameyang en la cesta de su oleaje atacante, apoyado por Schurrle y Reus, teniendo a Bartra como uno de sus centrales; al Tottenham inglés, equipo siempre peligroso con el goleador de las últimas Premier, Harry Kane, espada en mano; y el Apoel chipriota, visto desde cualquier butaca como el más discreto, aunque no inutilizado, con el aporte del delantero brasileño Camargo, de 34 años. Los duelos cumbres serán Real Madrid-Borussia, pero ¿quién puede dudar de la clara superioridad de los dragones blancos?

Cada puesto bien cubierto

No puede someter a consideración que un equipo tan bien armado como el Madrid va a flaquear en la Champions, pese a las exigencias que el torneo propone en cada giro. Ese mediocampo superfuncional, con Isco, Modric y Kroos en conexiones con delanteros del calibre de Cristiano, Benzema, Bale y por supuesto Asensio, más la garantía de una sólida zaga con laterales como Marcelo y Carvajal, de tanta capacidad de desborde, imponiendo esa combinación de ímpetu y destreza, y la presencia del eficaz arquero tico Keylor Navas en la cabaña, empequeñece a los retadores.

¿Quién segundo favorito? Las miradas van directamente hacia el Bayern Múnich de Alemania, instalado en el candente grupo B, agitado por el París Saint Germain, un equipo fortalecido con el aterrizaje del brasileño Neymar, precisamente uno de los culpables de aquella histórica remontada por parte del Barcelona, y que cuenta con jugadores tan incidentes como Cavani, Danny Alves, Thiago Silva, Verrati, Di María, capaces de fajarse con el Bayern diente por diente. Ancelotti confía la experiencia acumulada por veteranos que no han entrado en declive, tal es el caso de Robben, y jugadores en plenitud de forma como el colombiano James, el arquero Neuer y el cañonero Lewandowski. En un grupo completado por el Anderlecht belga y el Celtic escocés, es evidente el favoritismo de Bayern y PSG.  

El Barsa en dificultades

¿Y el Barcelona en el grupo D? Atravesando por uno de sus momentos más difíciles en un proceso acelerado de reconstrucción, sangrando por la pérdida del desequilibrante Neymar, por vez primera fuera de los cabezas de serie, dependiendo más que nunca del talento de Messi, el equipo azulgrana, necesitado de aquella creatividad que lo iluminaba en los tiempos de Xavi e Iniesta, debutará en esta Champions enfrentando al incómodo y bravo Juventus, de Dybala, Mandzukic, Chiellini, Buffon, Cuadrado, Higuaín y Khedira. La clasificación de dos en cada grupo parece tranquilizar al Barsa, confiando en el regreso de Luis Suárez a tiempo y lo que puedan proporcionar Dembélé y Paulino. El Olympiakos griego y el Sporting portugués no pueden ser subestimados.

Sin poder fijar un Grupo de la Muerte, el C que reúne al versátil Chelsea, el sólido Atlético de Madrid y el Roma, siempre complicado, se ve más borroso para ensayar vaticinios, con el inadvertido Qarabag, representando a Azerbaiyán, completando el cuarteto. Dirigido por Antonio Conte, el equipo campeón de Inglaterra que tiene a ese superarquero que es Courtois, con el formidable delantero belga de 26 años Eden Hazard, ese centrocampista total que es Kante y ha incorporado a Morata, es ligero favorito sobre el Atlético manejado por Simeone, que se ha especializado en ir más allá de los cálculos que usualmente se hacen sobre sus proyecciones. La flexibilidad de Griezmann, las tenazas y reflejos de Oblak, la firmeza de Godín, la capacidad de contención y facilidad para proyectarse de su mediocampo mantienen al Atlético con etiqueta de temible. Se espera que ambos avancen a octavos. 

Mourinho en pie de guerra

En el grupo A, el Manchester United de Mourinho levanta sus puños encima del Benfica de Portugal, el Basilea de Suiza y el CSKA de Moscú. Esa delantera de los Diablos Rojos con Lukaku, Ibrahimovic, Martial y Rashford, apoyándose en el trabajo incansable de Paul Pogba, el respaldo de defensas como Eric Bailly, Marcos Rojo y Valencia, y un cancerbero como David de Gea, le proporciona favoritismo al United en la comparación con el Benfica; en tanto en el grupo F, el otro Manchester, el City, con Pep Guardiola al frente, con atacantes como el Kun Agüero y Gabriel de Jesús, el estupendo Kevin de Bruyne, más David Silva, Fernandinho, Sterling, Sané funcionando como generadores de juego, y atrás, Otamendi, Danilo y Kompany con Claudio Bravo entre los postes, enfrenta la oposición del Shakhtar Donetsk, el combativo y muy ágil Nápoles de Italia y el Feyenord holandés.

Con Falcao rugiendo pero sin Kylian Mbappé, disputado por tantos equipos, el Mónaco pretende forzar otro avance como el logrado en la última Champions, batallando en el grupo C con el Porto de Portugal, el Leipzig alemán y el Besiktas de Turquía, mientras en el grupo E, el Sevilla español salta a la vista como favorito para neutralizar al Spartak de Moscú y el poco conocido Maribor. Es probable que los cuatro equipos españoles avancen a la siguiente etapa de esta Champions, como siempre cargada de grandes duelos, con el Real Madrid luciendo inmenso listo para tomar cualquier reto, tratando de descartar jaques y abriéndose paso para seguir en el trono. Dispone el Madrid del armamento necesario para volver a ganar la guerra en el futbol europeo por tercer año seguido. Sería su décimo tercera Champions. Se ve improbable obligar al Rey a colocar su barba en remojo.