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  • EFE

I

Puede que Neymar haya sido coronado rey nada más llegar a París, pero llegado el momento, el jerarca sigue siendo Edinson Cavani. "El Matador", ganador de cuatro Ligas, cuatro Copas francesas y tres Copas de la Liga, aún tiene los galones en el conjunto de Unai Emery. Por eso, el viernes, a la hora de lanzar el penalti que iba a abrir el camino del triunfo sobre el Saint Etienne, Cavani tomó el balón y no hizo caso del pedido de Neymar, que lo quería ejecutar. Otro gol, además de taquito, refrendó la actuación del uruguayo, que ya suma cinco tantos en cuatro jornadas.

II

En Barcelona, la jerarquía de Messi trasciende el terreno de juego. En tiempos convulsos, con el Real Madrid en la cumbre y el club azulgrana zarandeado por la pérdida de Neymar, Messi es el único valor seguro. El sábado, ante el nuevo Alavés de su compatriota Luis Zubeldía, Messi se rebeló contra el fallo de un penalti en el primer tiempo y, con dos goles tras el descanso, liquidó el encuentro. A la espera de que se recupere Luis Suárez y de que el francés Ousmane Dembelé demuestre si vale los 105 millones (+42 en variables) que ha costado, Messi sigue siendo el único motivo de alborozo en el Barcelona.

III

Sívori, Capello, Platini, Baggio, Del Piero, Tévez y hasta Pogba. Llevar el número 10 a la espalda en el Juventus no es un asunto menor. Otorga a su portador una ascendencia sobre el resto del equipo y de la afición, que siempre espera que el "10" salga al rescate. Quizá por ello no lo quiso Federico Bernardeschi al llegar a Turín. Para Dybala, en cambio, significó cumplir un sueño de niño, pero sobre todo, aceptar "el reto" de llevar a su equipo "al triunfo en cada partido, en cada competición y en cada trofeo", según expresó en las redes sociales. Dicho y hecho. La "Joya" marcó en la jornada inicial de la Serie A y el sábado remontó el 0-2 del Génova con tres goles a los que el Juventus añadió el del colombiano Juan Guillermo Cuadrado.

IV

Mientras Mónaco y PSG andan liados con la forma de encubrir como una cesión el traspaso de Mbappé -para cumplir con el Juego Limpio Financiero- Falcao sigue a su suyo, es decir marcar goles que le den triunfos a su equipo. Concluyó la campaña pasada con 30 goles en 43 partidos y, en el curso actual, con los dos que le endosó este domingo al Marsella, lleva 7 en 4 encuentros de la Ligue 1. Mientras que en París están a punto de convertir a un juvenil con apenas seis meses en la elite en el segundo jugador más caro de la historia, "el Tigre" se reivindica como el futbolista más determinante del Mónaco. Una cuestión de jerarquía.