•  |
  •  |
  • Edición Impresa

Clayton Kershaw en esta década eclipsa a todos los pícheres en el mejor beisbol del mundo, incluso ya se le considera uno de los mejores de todos los tiempos. Sin embargo, no está solo. Max Scherzer se ha convertido en un retador temible para Kershaw. Todo empezó en el año 2013, cuando Scherzer da el salto de calidad y se convierte en un verdadero as con los Tigres de Detroit. 

En la temporada 2013 compila 21 victorias, 3 derrotas, 2.90 de efectividad, 240 ponches y un superlativo 875 de porcentaje de victorias, estas cifras son el boleto que lo destina a obtener su primer premio Cy Young. Scherzer se convirtió en el tercer lanzador en la historia de las Grandes Ligas en comenzar una temporada 19-1, los otros dos casos son el posible mejor pícher de la historia Roger Clemens en el 2001 y Rube Marquard en 1912.

Se lo perdió Arizona 

Esta prueba fehaciente de la calidad de Scherzer, provoca que los ejecutivos de Arizona estrellen sus cabezas contra la pared una y otra vez, por no haberle tenido paciencia y que floreciera con los Cascabeles, los dolores de crecimientos que tienen la mayoría de lanzadores al inicio de sus carreras son inevitables si no pregúntenle a Greg Maddux, Sandy Koufax y Randy Johnson. 

En el año 2014, Max Scherzer no puede revalidar el Cy Young, pero su brazo derecho emite un gran desempeño al tener registro de 18 victorias, 5 derrotas, 252 ponches y 3.15 de efectividad, demuestra que lo del año anterior no fue golpe de suerte, ni inspiración súbita. Una buena temporada la puede tener cualquier jugador, hay muchos ejemplos, por citar uno Rick Porcello ganador del premio Cy Young del 2016. Scherzer es agente libre al finalizar la campaña 2014 y se convierte en el pez gordo en el mercado de la oferta y la demanda de  MLB. 

El 21 de enero de 2015, Scherzer fue firmado por los Nacionales de Washington a un contrato de siete años, US$210 millones, antes de empezar la campaña 2015 era un atrevimiento hacer un símil entre Scherzer y Kershaw, el as de los Dodgers que venía de ganar su tercer premio Cy Young y ser el MVP de la Liga Nacional en la temporada del 2014. En un interesante debate, Kershaw prevalecía, pero el ojo con Scherzer era una seria advertencia y lo ha demostrado plenamente con los Nacionales.

En la temporada 2015, Scherzer en su primer año en la ciudad de La Casa Blanca, se muestra como una aproximación de Kershaw. Instalado como el as de los Nacionales a pesar de tener una hoja de 14 victorias, 12 derrotas, Scherzer se convirtió en el sexto lanzador en la historia de las Grandes Ligas en lanzar dos juegos sin hit, ni carrera en la misma temporada, y ha continuado su crecimiento en el 2016 y 2017.