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La falla más fatal del juego no aparece en el box score, pero la pérdida de pelota del intermedista de los Leones, Oscar Cortez, sobre una pelota bateada hacia él por Félix Castillo con las bases llenas y un out en el cierre del séptimo, dibujada para doble play con cualquiera de los pinceles que utiliza Róger Pérez de la Rocha, decidió el juego que ganó el Rivas 5-4 con difícil cierre de Juan Bermúdez, equilibrando la final 1-1. Cortez perdió la bola y León el juego.

Con la pizarra 3-3, y después de haber malogrado León una excelente posibilidad en el inicio del séptimo, dejando las bases llenas con Meza en el plato, Rivas también cargó todos los costales por hit de Bryant Ruiz, doble de Olivas con un out y prudente boleto intencional a Víctor Duarte. Fue entonces que el cuarto bate Castillo, contra el relevista Arles Zelaya, conectó ese roletazo hacia Cortez que pareció sepultar la gran opción, pero el segunda base no estuvo lo suficientemente felino y afectado por la precipitación, perdió la bola y solo pudo sacar el out en segunda. Esa jugada no completada facilitó el par de carreras, finalmente mortales, adelantando a los sureños 5-3. León intentó levantarse de la lona marcando su cuarta carrera, pero su esfuerzo quedó recortado por el brillante doble play matador realizado por Rivas. 



Nervioso inicio

Un murciélago se metió a la cueva de los rugidores en el propio inicio del juego. Error de Darwin Sevilla sobre un batazo frontal de Carlos Vanegas dejó las puertas abiertas para el sacrificio de Olivas y el hit empujador de Víctor Duarte. El abridor felino Joaquín Acuña sacudió su cabeza ligeramente, aturdido por el bullicio casi ensordecedor. Un parpadeo defensivo lo colocaba atrás de entrada 0-1, temprano desequilibrio que estimulaba al Rivas, tan necesitado de la victoria. El jonrón de Yeltsin Solís en el fondo del segundo episodio estiró rápidamente la ventaja sureña 2-0 en beneficio del mayor responsable de un reciente no hitter, el zurdo Pedro Torres.

Los Leones no estuvieron amordazados largo rato y alteraron la serenidad del zurdo Torres en el inicio del tercero. Con un out, el último hombre en el line-up, Hernaldo Aráuz, fue boleado. No parecía una señal de alarma, pero hits consecutivos de Arnold Rizo y Darwin Sevilla llenaron las bases para Enmanuel Meza, el bateador de más alto porcentaje de los rugidores en la temporada, y se planteó un interesante duelo, que llevó el conteo a 3 y 2, incluyendo cinco fouls por todos lados, hasta que Meza con un machucón lo suficientemente ágil, fuera del alcance del short y el intermedista, que se internó en el jardín central, remolcó dos y empató el juego 2-2. La amenaza de hombres en las esquinas con un out se evaporó con la línea de Sandor al short para doble play.

Cambio de golpes

En el cierre de ese tercer inning, Acuña no pudo evitar la mayor flaqueza de un tirador: bolear al noveno bate, Bryant Ruiz, sin out. El sacrificio del lead-off Vanegas, roletazo de Olivas y cohete productivo de Víctor Duarte adelantaron nuevamente al Rivas 3-2, lo que pareció fortalecer al zurdo Torres, quien mostró autoridad en el scone de la cuarta entrada. Sin embargo, con dos outs y bases limpias, León volvió a empatar 3-3 por boleto a Rizo, un lanzamiento wild y estocada de Darwin Sevilla. Ahora fue Torres quien sacudió su cabeza, molesto por esa vulnerabilidad.

Con Torres fuera de escena, consecuencia de superar los 100 lanzamientos y el hit de Norlando Valle, León dispuso de una gran posibilidad en el séptimo cuando llenó las bases y Enmanuel Meza enfrentó al segundo relevista sureño, el zurdo José Lara, fallando en elevado al jardín central, con los nervios retorcidos de una multitud sin uñas en los dedos de sus manos. En el cierre, sacándole el máximo provecho a la pérdida de bola de Cortez, Rivas anotó dos veces para tomar ventaja de 5-3 y tuvo aliento para aproximarse 5-4 en el noveno, pero Bermúdez sin apretar las tuercas terminó el juego. Ahora la serie se traslada a León, posiblemente con Wilton López abriendo por los rugidores.