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Tensión, intensidad, locura y confusión. Todo eso se juntó en el cierre del tercer juego, alterado por tantos giros bruscos, y ganado por León 3-2 con esa oportuna estocada de Norlando Valle con las bases llenas en el fondo del inning 11, cuando hasta las vigas estaban sudando, viendo el sufrimiento en el estadio de rugidores y sureños. ¡Cómo cambian las consideraciones! Ahora no hay forma de ver pequeño al Rivas. Tiene hombres, tiene ganas, tiene fe en el futuro y cree que hay mucho que discutir. El equipo de Eloy está crecido por encima de la derrota. ¡Cuidado!

León sale del hoyo

Mientras el Rivas volteaba la pizarra, adelantándose 2-1 en el inicio del noveno por hits impulsadores de Carlos Vanegas y Marbell Olivas, usted podía escuchar una lágrima caer en el estadio occidental. La ventaja por 1-0 manejada largo tiempo por Wilton López, que parecía asegurada en el cofre del tesoro, desapareció dramática y súbitamente entre la desesperación de sus seguidores, León estaba contra la pared con un turno al bate pendiente. El doblete productor de Marvin Martínez en el cierre del noveno empató el duelo 2-2, reactivando el suspenso. Poco importó su intento suicida de lanzarse hacia tercera para ser out. En ese momento León salía del hoyo.Norlando Valle ligó un imparable para dejar tendido a Rivas. ARCHIVO / END

Después de tantas amenazas, movimientos estratégicos discutibles, situaciones asfixiantes, incluso mantener a un pitcher en la olla de presión, aun viéndolo ceder una base y asestar un golpe para llenar las bases, tal fue el caso de Jiménez en el décimo en la colina de los Leones. En el cierre del once, Juan Bermúdez se alteró con el hit abridor de Enmanuel Meza. Dibujado el sacrificio, Meza avanzó a segunda y bolearon a Marvin Martínez. Las bases se llenaron cuando no se pudo resolver un machucón de Cortez frente al plato, y el trueno de Valle le puso sello a la victoria felina por 3-2.

Muy bien Wilton

Wilton López, ex big leaguer, muy dominante en nuestra pequeña pelota, se veía muy superior a Marlon Altamirano en las consideraciones previas, pero poco a poco esa diferencia se fue estrechando mientras el abrazo 0-0 se extendía por cuatro entradas con el horizonte nublado y dos suspensiones por lluvia. En el cierre del quinto, Oscar Cortez abrió con doble, la multitud rugió y se puso de pie frente a la gran posibilidad. Era apenas el segundo imparable en contra de Altamirano, quien restaurando su serenidad, eliminó al peligroso Norlando Valle, pero el poco advertido Quebin Díaz consiguió un hit gimiente, casi en cámara lenta, que escapó al control del short Oliva, y León se adelantó en la pizarra 1-0 al proyectarse Cortez hacia el plato.

No era suficiente, pero la presencia de Wilton en la colina de enfrente agrandaba esa pequeña ventaja y convertía el intento de voltear la pizarra en una proeza. Cada posibilidad que se le presentaba al Rivas era desvanecida con facilidad por el pitcheo apropiado de López para resolver dificultades. Solo en el segundo episodio el equipo sureño no tuvo embasados, pero en cada inning de Wilton quedaba la impresión de no haber visto a alguien circulando. Al salir Wilton, el Rivas sintió que le quitaban las cadenas. Se volcó adelantándose 2-1, no pudo impedir un empate 2-2 contra reloj, y finalmente León se impuso con el hit de oro disparado por Valle en el décimo primer episodio.