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La rebelión de los pequeños: el pitcheo combinado de Levys Montiel y Jensy García no permitió ni un rugido a los leones, y la estocada del siempre agitado Bryant Ruiz, escondido en el rincón habitualmente silencioso de noveno bate, fueron los soportes para que el crecido Rivas se impusiera 1-0 en el cuarto juego de la final, equilibrando la serie 2-2 en el mar de la incertidumbre. Ahora los asustados son los leones, que casi pierden el tercer juego estirado a 11 entradas.

¿Quién iba a sospechar que con Levys Montiel y Álvaro Membreño como abridores, se ofrecería un duelo de pitcheo con diferentes características, solo quebrado en el cierre del quinto, cuando los sureños sacaron provecho a la primera posibilidad clara de anotar, adelantándose 1-0? Fue el único movimiento que registró la pizarra, pese a que León dejó a 13 hombres circulando en las primeras siete entradas, incluyendo dos turnos consecutivos con las bases llenas. Después de semejante improductividad, León, completamente arrugado, entregó mansamente los seis últimos outs en los innings 8 y 9, gimiendo lastimosamente.

Este Rivas sin complejos

Después de lo visto en los primeros cuatro juegos, con la serie 2-2 sorprendentemente, los dos equipos se ven del mismo tamaño. Ni siquiera con Wilton López enfrente, los sureños estuvieron fuera de foco. Su capacidad de lucha, y esa fe en ellos mismos que puede mover montañas, están quebrando vaticinios adversos y burlándose de los análisis previos, como el expuesto por este prójimo al levantarse el telón de la final. Esa mística, les ha permitido ir más allá de las consideraciones y convertirse en rivales temibles. 

Entre tantos factores de crecimientos, el joven parador en corto Marbell Olivas, obtenido como refuerzo del equipo de Madriz, es el bateador más volátil del Rivas en esta final, disparando 9 imparables y ha sido incidente con su efectivo accionar defensivo. Se trata de un pequeño gigante de mayúscula utilidad funcionando en el segundo turno de la alineación. ¿Y qué decir de la presencia del pitcheo apropiado para mantener a los leones con sus pelos erizados? En ningún momento el mánager Eloy Morales se ha sentido desarmado o manos arriba.

Solís logra out clave

Sin producir, resulta imposible vencer, y el bateo felino se ha trabado en los momentos cumbres. Es como si sus bateadores se arrugaran frente a la presión. En tres entradas seguidas León colocó en circulación a su primer hombre, y nada; en el quinto, con dos a bordo después de dos outs, y un hit detrás, no consiguió nada; continuó llenando las bases en el sexto y nada. “Panal” seguramente se sintió en el fondo del pozo de las serpientes, atrapado y sin salida. Una jugada que cortó melenas, fue el tiro al plato del jardinero izquierdo Yeltsin Solís después de interceptar el cohete de Sandor, para sacar out a Sevilla en el quinto con la pizarra 0-0.

En el cierre de ese episodio, Rivas que andaba en busca de alguna puerta abierta, se encontró con una: Solís abrió con doble. Sobre el cojín de segunda, se jactaba de ser el primer sureño en avanzar tan largo frente al pitcheo sereno de Álvaro Membreño. Dávila tocó pelota y Solís fue a tercera, antes del golpe a Santiago Jiménez. Hombres en las esquinas y Bryant Ruiz en el plato. ¡Cómo creció súbitamente el muchacho! Su hit a la pradera izquierda empujó a Solís. En ese momento no parecía ser todo lo que necesitaba el Rivas, pero el relevo de Jensy García completó la blanqueada y el 1-0 quedó sellado.