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Como aguijonea la presión el sistema nervioso. Anoche, en un juego de carácter casi crucial, en el que se estableció récord de venta de calmantes, León derrotó 3-2 al Rivas metiendo las esperanzas sureñas de provocar algo milagroso, entre las brasas, cuando la final viaja a Rivas para el sexto duelo mañana, con la balanza inclinada al lado de los rugidores 3-2, que pueden utilizar a Wilton López en busca de evitar ir más allá con el suspenso.

Las precipitaciones y las innecesarias tomas de riesgos, terminaron con las uñas en las tribunas y mantuvieron a la intriga con los pelos de punta. León abrió adelantándose 1-0, Rivas empató en el segundo, los rugidores saltaron al frente 3-1 en el sexto, pero los sureños recortaron 3-2 en el séptimo aprovechando el apuro de Meza por realizar una atrapada espectacular con ventaja de dos en la pizarra, y en el octavo, con el empate del Rivas en tercera, Duarte hizo un mal cálculo de una pelota ligeramente escapada al catcher Membreño y fue hacia el suicidio muriendo en el plato. 

Agreguen las constantes amenazas de cada lado sin llegar a concretarse, con Fidencio Flores en problemas viendo en las bases a cinco de los primeros bateadores y cediendo cuatro boletos en el trayecto de siete entradas y dos tercios, mientras Carlos Pérez Estrella, entrando y saliendo de dificultades se fajaba. Panal y Eloy se acostaron con fuertes dolores de cabeza consecuencia del beisbol pequeño, pero emotivo que estamos viendo. 

Corriendo sobre mojado

La lluvia decidió ocultarse y abrirle espacio al partido. Fidencio Flores no pareció estar lo suficientemente caliente admitiendo hit de Carlos Vanegas y boleando a Olivas. Sin out, con los tres bateadores del centro listos para poner en movimiento la pizarra, dos sureños circulaban en las bases. No pasó nada. Fidencio ponchó a Víctor Duarte y elevados de Félix Castillo y Luis Montealto, hicieron que la opción se convirtiera en humo. En el cierre de un lento primer inning, León se adelantó contra Carlos Pérez Estrella .

Con un out, hit provoca resbalones de Darwin Sevilla, hace útil el roletazo del semisilenciado Meza que le permite avanzar a segunda y un cuarto bate no mete miedo, Sandor Guido, funciona eficazmente con hit empujador a la derecha. Un atrevimiento inexplicable de Sandor, porque no había ningún intento de jugada en el plato con Sevilla, entregó mansamente el tercer out, pero León asestaba el primer zarpazo.

La respuesta del Rivas fue inmediata. En el inicio del segundo, Fidencio volvió a sentirse preocupado al ver dos hombres circulando sin out, Yeltsin Solís y Bayardo Dávila por hits consecutivos. Estaba escrito el toque de bola y Santiago Jiménez hizo avanzar a los corredores a posición anotadora. El roletazo de Brian Ruiz al short, produce el empate 1-1, y en el cierre, también con dos a bordo pero con un out, León malogró la posibilidad de volver a mover las cifras, al fallar Isaac Martínez y Evert Membreño.Fidencio Flores volvió a sujetar a la artillería sureña.

 

El out de Sandor en primera levantando un tiro al brinco de Sevilla con Duarte viniendo hacia él , aseguró el cero del tercer inning para Fidencio, quien en el cuarto, volvió a ser golpeado por hit del primer bateador Yeltsin Solís sin consecuencia. La primera señal de dominio de un pitcher, la ofreció Pérez Estrella con un scone de tres outs seguidos sin gente en las bases en el cierre del cuarto y la pizarra inmovilizada 1-1. Esto motivó a Fidencio para darle forma a otro cero igual frente a la parte alta de la alineación sureña, dejando la impresión de poder ser testigos de un cerrado duelo en el futuro del juego que desequilibraba la final. Eso no ocurrió prevaleciendo la incertidumbre.

Enmanuel Meza había perdido agitación en esta final, pero abrió el cierre del sexto con imparable y fue a segunda con roletazo en cámara lenta de Sandor. El boleto a Martínez, aunque preocupante, proporcionó la posibilidad de forzar el segundo out con un roletazo. En lugar de eso, estocada de Óscar Cortez impulsó a Meza y después de un jugada de escogencia, hit de Isaac Martínez estira la diferencia 3-1 a favor de los Leones con tres innings pendientes.

El fildeo imprudente de Meza intentando una atrapada espectacular batazo de Jiménez con un out abriendo séptimo, facilitó un triple, y después del segundo out, hit de Vanegas, el Rivas recortó la diferencia 3-2, obligando a la intriga a volver a sentarse. León no supo sacarle provecho a un corredor en segunda con un out, al ser víctimas sus dos zurdos, Meza y Guido, del pitcheo amordazante del zurdo José Lara, en tanto en el inicio del octavo, la precipitación de Víctor Duarte, sin medir un escape de bola por parte del catcher Membreño, entregó en el plato, lo que fue el out más importante del juego para los rugidores. La pizarra no volvió a moverse.

La afición colabora con el espectáculo

Ni siquiera la lluvia que cayó sobre León a eso de las 4:00 p.m. fue capaz de amedrentar a una afición leonesa que ayer por la tarde (6:00) respondió al llamado de su equipo y colmó el estadio Héroes y Mártires de Septiembre de la ciudad metropolitana, para apoyar a los Leones de León en el quinto juego de la final del campeonato Germán Pomares Ordóñez.

Luego del aguacero, la temperatura de la ciudad, normalmente cálida, descendió al punto que se lograba percibir un poco de frío, pero en las gradas todo era diferente, el calor de unas 8,000 personas que juntas gritaban “vamos Leones” mantenía la temperatura encendida. La afición respondió y a todo pulmón celebraba cada imparable de los felinos y sufría cada ponche propinado a un jugador leonés.La fanaticada leonesa abarrotó el estadio de ese departamento.

Pese a los constantes relámpagos que iluminaban el cielo de León que recordaban constantemente la amenaza de lluvia, la población de la ciudad universitaria no se movía ni un centímetro, al contrario, cada vez eran más los que llegaban a colmar el coloso al punto que afuera la fila para entrar parecía interminable, incluso, la Alcaldía de la Cuidad Universitaria tuvo que habilitar una pantalla gigante en las afueras del estadio para que los que se quedaron fuera no se perdieran ni un momento de la acción, gente de Nagarote, La Paz Centro, el Jicaral, el Sauce, entre otros lugares que pertenecen a León, llegaron desde temprano al estadio para un solo objetivo: apoyar a los Leones para que consigan la tarea de dejar contra la pared al Frente Sur.

Rivenses también respondieron

Desde muy temprano la barra rivense llegó al estadio Héroes y Mártires de Septiembre, los sureños poblaron las gradas de tercera y desde la 4:00 p.m. ya estaban animando al Frente Sur en su faena de lograr sacar el partido a León.

Las porras rivenses no se detuvieron durante el partido, al contrario cada vez se hacían más fuertes, principalmente cuando se acercaba una bateada rivense. Fueron ocho autobuses los que salieron desde horas de la mañana para presenciar este quinto encuentro de la final del Pomares. 

En total, según cálculos de los mismo aficionados, los rivenses sumaron 800 aproximadamente, “y eso sin contar a los que vinieron en carro particular, que fueron un montón”, afirma con mucha seguridad una fanática rivense, quien con bandera en mano y un cinta en la cabeza con la leyenda “Frente Sur”, interrumpe el interrogatorio para gritar “Rivas, Rivas, Rivas” tras una buena jugada de su equipo.