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Erasmo Ramírez (5-5) forjó ante los Angelinos de Los Ángeles su sexta apertura de calidad de forma consecutiva, aunque por tercer juego seguido permitió par de cuadrangulares. En una jornada en la que se mostró excelente atacando la zona de strike, tanto que ponchó a siete adversarios, el rivense no pudo conseguir su sexto triunfo del año, pese a limitar a sus rivales a cinco cañonazos en 6.2 innings en el juego que los Marineros perdieron 5-3.

Siempre Trout

En el primer episodio del encuentro Erasmo fue sacudido nada más y nada menos que por Mike Trout, uno de los bateadores más peligrosos de todas las Grandes Ligas y que llegó al encuentro promediando 500 puntos contra el rivense en la actual temporada. Con un out en la pizarra y con cuenta de 3-2, Trout leyó correctamente una recta cortada de 90 millas por hora y envió la pelota al otro lado del jardín central, adelantando a su equipo 1-0. 

Lo respaldan

En la segunda entrada los Marineros le dieron vuelta a la pizarra y la establecieron en 2-1 gracias a un ataque de cinco imparables de forma consecutiva, sobresaliendo Ben Gamel con un triple remolcador de la carrera del empate y Mike Zunino con un hit empujador de la segunda anotación. 

Con el marcador a su favor, Erasmo siguió fajándose en la loma de los infartos y luciendo tan inmenso como en sus últimas presentaciones. El rivense, hambriento de triunfo, no le dio mayores libertades a los Angelinos, que se mostraban impotentes ante el dominio de Ramírez. Salvo ciertos imparables aislados, el nicaragüense no atravesó mayores dificultades para mantener la victoria en sus manos. 

Duro golpe

Sin embargo, en el séptimo inning, tras haber dominado a Kole Calhoun y a Andrelton Simmons, Luis Valbuena, un hombre al que había ponchado en par de ocasiones en el juego, le conectó la pelota con tal contundencia que la depositó al otro lado del bosque central, empatando el desafío 2-2. Erasmo no siguió más en la colina y salió sin decisión, aunque con la satisfacción de haber forjado otra apertura de calidad.