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El Sevilla empezó en el grupo E de la Liga de Campeones 2017-2018 con un empate 2-2 en el campo del Liverpool, teóricamente el rival más duro con el que jugará en esta primera fase, gracias a un gol salvador del argentino Joaquín Correa, ayer en Anfield.

Sevilla y Liverpool quedan emparejados a un punto, al igual que Maribor y Spartak de Moscú, que empataron 1-1 en el otro partido de la primera jornada del grupo E. El francés Wissam Ben Yedder adelantó al Sevilla en el minuto 5, pero luego el Liverpool remontó con tantos del brasileño Firmino (21) y del egipcio Mohamed Salah (37).

Cuando el Sevilla estaba contra las cuerdas, el argentino Joaquín Correa (72), a pase del colombiano Luis Muriel, consiguió el 2-2 definitivo. Muriel, en el descuento final, tuvo una gran oportunidad que pudo haber dado la victoria a los suyos. 

Si el punto sumado dejó buen sabor, menos positiva para el Sevilla fue la expulsión del entrenador argentino Eduardo Berizzo, por alejar un balón de un jugador rival. El Liverpool acabó con diez hombres por la segunda amarilla en el 90+4 a su lateral Joe Gómez. “El resultado deja sensaciones muy positivas. Conseguir un empate tras la primera parte, en la que nos costó mucho, tiene mérito”, valoró Berizzo después del partido.

En el Liverpool regresó a la competición el brasileño Philippe Coutinho, que entró en el minuto 76 y fue ovacionado por su hinchada, pese a haber intentado forzar su salida al FC Barcelona durante el reciente mercado de traspasos. “Philippe entrenó en los últimos días realmente bien”, destacó el técnico alemán Jurgen Klopp.

El empate impidió al Liverpool recuperarse anímicamente tras el revés 5-0 del sábado ante el Manchester City en la Premier League. Tampoco pudo vengarse por ahora de la final de la Europa League 2015-2016, en la que perdió 3-1 con el Sevilla en Basilea.