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Desde su llegada a los Marineros de Seattle, equipo del que se ha convertido en el tirador más consistente, Erasmo Ramírez ha perseguido con tenacidad las huellas del triunfo, pero le ha sido muy difícil conseguirlo. Es como si al perseguir la victoria, Erasmo persiguiera una forma que no encuentra su estilo o un sueño que se resiste a ser materializado. Prueba de ello están los registros del rivense, de sus 10 aperturas con el equipo que lo hizo debutar en las Mayores en el 2012, siete han sido de calidad, pero solo una ha terminado en victoria. 

Si el beisbol se tratara de merecimientos o de hacer justicia, Ramírez debería tener un balance mejor que ese 5-6 con el que llega al juego de hoy y mucho mejor que ese 1-3 que exhibe desde su retorno a los Marineros de Seattle. Sin embargo, la suerte no ha estado de su lado y pese a su esfuerzo titánico por mostrarse como un abridor efectivo y ganador, solo ha podido lograr lo primero, eso sí, de forma categórica.   

Para el duelo de hoy contra los Atléticos de Oakland, Erasmo necesita imponerse, no solo para cerrar la temporada de la mejor manera posible, sino para evitar que esta del 2017 se convierta en su cuarta campaña con un récord negativo, pues en el 2012 terminó con 1-3, en el 2014 con 1-6 y en el 2016 con 7-11. Asimismo, el rivense necesita el triunfo, porque si bien es cierto las aperturas de calidad son un registro de mucha importancia para un abridor, el balance de victorias y derrotas lo es mucho más. Es inevitable que uno de los principales argumentos para destacar a un pícher de rotación sea su récord. Lástima que Erasmo no ha contado con el respaldo suficiente para tener un balance que grafique de mejor manera su trabajo en el montículo, sobre todo desde que convirtió en abridor estelar de los Marineros. 

Nada más que demostrar

Con todo y su récord negativo, si la temporada hubiera terminado ya, Erasmo no tendría más que demostrarle a Seattle, pues cumplió con la misión para la cual lo llevaron. Se convirtió en un tirador capaz de garantizar seis episodios de calidad y en un pistolero de llamativa consistencia, tanto que logró establecerse y convertirse en figura de la rotación. Scott Servais, su mánager, fue quien mejor lo graficó: “Ha sido precisamente lo que pensábamos que estábamos agregando, alguien capaz de darle vuelta al lineup tres veces, (…) nos ha brindado seis innings competitivos cada vez que lanza”.  

Otro aspecto destacado de Erasmo es que demostró que no solo es capaz de agigantarse ante equipos considerados accesibles, sino también ante maquinarias temibles, como los propios Indios de Cleveland, el conjunto más consistente de las últimas semanas de Grandes Ligas y a los que Erasmo inutilizó durante ocho entradas el pasado viernes en su mejor apertura del año.

No tiene más que demostrar, pues dejó claro que es un tirador controlado, con gran manejo de la zona de strike, capaz de recuperarse de los malos momentos y sobre todo que tiene los recursos para ser un abridor sólido, un tiro seguro que se merece un puesto en la rotación para el próximo año. 

Hoy, ante los Atléticos de Oakland, un equipo que ocupa el puesto 24 entre los 30 de Grandes Ligas con un promedio ofensivo de .246, intentará volver a dejar evidencia de su calidad. Tomando en cuenta que los Atléticos le batean para menos de .300 en la actual temporada y que  cuando los enfrenta su efectividad es de 3.24, las probabilidades de que realice otra jornada de calidad son muchas.