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Por el bien del boxeo nacional, está confirmado el pleito entre Alexander “Supernova” Espinoza (14-0-2, 7 nocauts) y Dixon “La Esperancita” Flores (15-5-2, 4 nocauts). Espinoza con el tiempo en contra, tendrá que defender por obligación el título Fedelatin 118 libras avalado por la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), cetro que ganó en abril noqueando a Bryan Pérez en el Centro Mil Colores de El Crucero.

Rosendo Álvarez, apoderado de Espinoza, explicó que su pupilo tenía la opción de defender el título ante cualquier rival. Incluso su plan era que la pelea ante Dixon se realizará hasta en noviembre, sin embargo, la AMB le notificó que Alexander tiene como límite hasta finales de octubre para realizar su primera defensa obligatoria, de lo contrario sería desconocido. Finamente, Rosendo se puso de acuerdo con Marcelo Sánchez, manejador de “La Esperancita”, para que la pelea se celebre el viernes 13 de octubre en Malpaisillo, León.

Espinoza y su equipo de trabajo tomaron el camino más difícil en la primera defensa del cetro. Dixon representa un peligro inminente y sus posibilidades aumentan si se toma en cuenta no solamente los antecedentes inmediatos, también lo que ha hecho Flores tiempo atrás con rivales exigentes. Si no pregúntenle a José “El Danto” Pérez, quien fue noqueado contundentemente por Dixon a finales del 2015, con todos los pronósticos en contra.

Pero analicemos los antecedentes inmediatos de ambos peleadores. Alexander desde su debut profesional en el 2015 ha cosechado un total de 14 victorias y 2 empates, pero ha mostrado un decrecimiento significativo en sus últimos combates, específicamente en la parte física, se le ha visto que se desgasta muy rápido, perdiendo potencia en su golpeo, sufriendo más de la cuenta ante rivales que en teoría debía resolver de forma más rápida y categórica. 

El pasado 17 de julio en el gimnasio Nicarao, Espinoza empató contra Aron Juárez en una pelea sumamente cerrada que en teoría debía ganar sin problemas. Pero Alexander se complicó, recibió castigo, evidenció cansancio extremo y si sacó el empate fue porque en el último asalto del enfrentamiento Juárez claudicó físicamente y eso lo aprovechó para garantizar el round, manteniendo su invicto. Estuvo muy cerca de saborear la derrota.

Ojo, Dixon no es Juárez y cuenta con todo el material para amargarle la noche a Espinoza si este no mejora su imagen respecto a su última presentación. Flores además de ser un peleador más fogueado, con experiencia en combates por título mundial, es un púgil hostigoso, toma riesgos, y aunque su récord diga que tiene puños de algodón, ese estilo abrumador lo convierte en un púgil capaz de noquear. Eso lo sabe bien “El Danto”, que subió al ring con una confianza exuberante y bajó noqueado en apenas dos asaltos, sin invicto.