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José “Danto” Pérez regresó a los entarimados después de dos años de inactividad, derrotando por la vía del nocaut a Moisés Olivas el pasado 2 de septiembre. Fue un triunfo que restauró su confianza, tras haber sido noqueado por Dixon Flores en diciembre del 2015, perdiendo su invicto en el pugilismo rentado.

De vuelta a los cuadriláteros, exhibiendo esa contundente pegada que le permitió construir un récord de 16-0, con 14 despachados antes del límite, antes de haber sufrido su primera derrota, el “Danto” quiere demostrar que volvió en mejores condiciones, más maduro en su línea boxística y más fuerte mentalmente. 

Todo lo anterior Pérez podrá demostrarlo el próximo domingo 2 de octubre, cuando enfrente a Óscar “Maromero” Amador (9-6-0-1 KO) en el combate estelar de una cartelera que organizará la empresa Búfalo Boxing, que dirigen Rosendo Álvarez y su esposa Ruth Rodríguez, previsto para que se celebre en el gimnasio Nicarao a partir de la 1:00 de la tarde.

Este martes en conferencia de prensa, tanto el “Danto” como Amador se desprendieron de la amabilidad que los caracteriza y calentaron la previa de su combate lanzándose dardos envenenados. “Dos subiremos al ring en busca de un triunfo, pero desde ya te aseguro que no serás vos quien baje celebrando, ese seré yo”, advirtió Pérez a su rival.

“No vine a Managua desde largo para perder, eso te lo garantizo. Te voy a ganar, vamos a ver quién termina lamentando la derrota”, respondió Amador, quien viajó desde su natal Chontales hace un par de semanas, para prepararse en la capital de cara al combate contra el “Danto”. Ambos, elevados de tono, prometieron una reyerta sangrienta de campana a campana.

¿Quién favorito?

En papeles, por su capacidad de golpeo, por su boxeo más pulido y por disponer de una mejor defensa, Pérez salta como ligero favorito. Además, pese a haber peleado por primera vez en 133 libras contra Olivas, muy distante a las 118 que es su categoría habitual, no desentonó, contrario a ello se mostró más fuerte. Eso sí, esta vez enfrentará a un púgil asentado en las 130 libras y hambriento de triunfo.

Amador, quien se caracteriza por ser frontal, lo que muchos llaman ser un “atropellador”, solo en dos ocasiones ha caído por la vía del nocaut; ante Yamil Acevedo y Gary Salazar, lo cual deja en evidencia que dispone de una enorme capacidad de aguante y esta vez pondrá a prueba su grado de asimilación ante un boxeador de pegada respetada. Por ende, será clave que mejore en su defensa, siendo esa una de sus mayores debilidades, pues permite mucho castigo, a veces innecesario.