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No existe otro deporte en que las cifras, producto de los hechos y las apariencias, sean más engañosas que el beisbol. Por eso apasiona tanto. Nada es cierto, ni el pequeño favoritismo de los Yanquis sobre los Gemelos en el duelo entre comodines a vencer o morir hoy en Nueva York, ni la perceptible superioridad de los Cascabeles de Arizona a la hora de medirlos con los Rockies de Colorado, en la otra batalla. En ambos casos, los ganadores, mientras celebran, estarán consiguiendo un pasaporte al infierno, condenados a enfrentarse en series de cinco juegos, a los Indios y los Dodgers, los dos equipos más ganadores y temidos de las Mayores en este 2017 tan incontrolablemente agitado. 

¿Es el derecho dominicano Luis Severino, de casi 24 años, con balance de 14-6, 230 ponches y 2.98 en efectividad, las mejores cifras entre los abridores yanquis, lo suficientemente confiable para entregarle la pelota esta noche y enfrentar a los Gemelos de Minnesota? Uno cree que sí. En 1981, dos novatos, Fernando Valenzuela de los Dodgers y Dave Righetti de los Yanquis, fueron los encargados de iniciar el tercer juego de la Serie Mundial. Valenzuela respondió mejor cambiando el rumbo de ese Clásico. Un debutante llamativo en el 2015, Severino se ha familiarizado con fuertes retos en este 2017. Ha superado en duelos a Chris Sale y Félix Hernández y se ha fajado con Corey Kluber y Jacob deGrom. El no puede ver inmenso en la otra colina al también dominicano Ervin Santana, ganador de 16 juegos con 167 ponches y 3.28 en carreras limpias. 

¿QUIÉN CON MÁS CUERDA?

El abridor de los Gemelos  quien perdió ajustadamente 2-1 caminando hasta el sexto inning en su único enfrentamiento con los Yanquis, recorrió 5 veces toda la ruta en 33 aperturas, en tanto Severino no logró completar juego en 31 inicios, saliendo sin decisión en el cara-cara con Minnesota el 20 de septiembre, limitado a solo tres episodios. Es solo un detalle que contribuye a más incertidumbre. Ojo, los Yanquis tienen al cubano Aroldis Chapman, el relevista más destacado en el cierre de temporada sin permitir carreras en 12 entradas, cediendo apenas 3 imparables, retirando a 36 de 41 bateadores fusilando a 17. A lo largo de septiembre, consiguió 6 rescates en 11 trabajos. Agreguen a David Robertson, Dellin Betances y Tommy Kahnle. Si Severino, quien realizó tres recorridos de 8 entradas, aprieta tuercas por cinco o seis, los Yanquis se sentirán felices, en cambio Minnesota necesita más de Santana.

Más punch, los Yanquis con cinco bateadores que dispararon más de 20 jonrones, entre ellos uno de 52, Aaron Judge y otro de 33, Gary Sánchez, impulsadores con esfuerzo combinado de más de 200 carreras. Y están Todd Frazier (27), Didi Gregorius (25) y Brett Gardner (21). Los Gemelos tienen en Brian Dozier (34 vuelacercas  93 remolques) su gran cañón, no tienen otro empujador de 80 pero el agresivo bateador de poder, Miguel Sanó, está de regreso, Eddie Rosario es bateador de 27 jonrones y 78 empujadas, Jorge Polanco y Eduardo Escobar aportaron mucho, y Joe Mauer está vivo con 305 puntos. Por favor, sigan las huellas como fildeador fuera de serie y corredor del joven Byron Bruxton, para muchos, el mejor jardinero defensivo de las mayores.

Severino contra Santana hoy mientras Yanquis y Gemelos danzan sobre las brasas en una cuerda floja tratando de sobrevivir hoy para entrar al infierno y encontrarse con los Indios.