Edgard Tijerino
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dplay@ibw.com.ni

Qué importa que el tiempo pase mientras estés madurando, asegura ese gran escritor que es Phillip Roth. Sin embargo, eso puede no ser cierto cuando eres un pitcher tratando de conseguir un espacio en las Grandes Ligas y ese divino tesoro que es la juventud, va desapareciendo del cofre.

El próximo 5 de agosto, el derecho de Laguna de Perlas, Devern Hansack, cumplirá 31 años según el informe registrado en las Mayores. La gran intriga es: ¿para qué equipo estará tirando en ese momento?
Obsesionado por permanecer con los Medias Rojas de Boston, Hansack aceptó regresar al Pawtucket en el nivel Triple A, descartando ser colocado en waivers, lo cual lo habría puesto a la disposición de los otros equipos, con posibilidad de ser seleccionado por un período de 48 horas.

¿Por qué Hansack rechazó esa opción y decidió volver a refugiarse en Triple A? El costeño debió correr con el riesgo de no interesar a ningún equipo, y retornar a Boston. Si no te atreves, ¿qué puedes conseguir?, es una de las lecciones de Hemingway en El Viejo y el Mar. A su edad, Hansack, prefirió no batallar con el gran pez.

Cierto, existía un problema, y es que de ser seleccionado por varios equipos, tiene prioridad el que presente peor récord en la Liga a la que pertenece el jugador, pero eso no tendría que preocupar, si el objetivo es activarte, funcionar y tratar de crecer tomando la oportunidad tan largamente deseada.

A esta altura, Hansack debería estar establecido como abridor en cualquier equipo de discutible rotación, que busca desesperadamente un brazo número 5, o quizás 4; o como un relevista largo tan necesario para llevar las riendas del juego hasta el rematador.

Aquí, todos creemos que Hansack tiene el material necesario y la experiencia acumulada para trabajar en las Mayores, pero ¡qué importa lo que nosotros creamos, si quienes determinan quien está listo o no, son los que manejan esa responsabilidad en los equipos!
¿Quién iba a pensar que Everth Cabrera ingresaría a la Gran Carpa mientras Hansack continúa fajándose con factores adversos de todo color y tamaño, mostrando sí, paciencia y confianza, pese al inminente peligro del paso del tiempo? Todavía no salimos de esa sorpresa, que atenaza cualquier tipo de consideraciones, y derrite discusiones.

Así que, por un año más, Hansack estará navegando en la incertidumbre, intentando impresionar desde la colina del Pawtucket, en espera de bajones de voltaje que registren relevistas medios, como de movimientos en la rotación, que le permitan proyectarse.

Claro, para hacer de esa posibilidad algo real, tiene que socar lo suficiente fajándose en Triple A y madurando, mientras el tiempo sigue pasando amenazante frente a su ventana.