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ESPN.com
¿Qué tan bueno fue el boxeo este año? Además de muchos otros enfrentamientos de calidad, hubo tres súper peleas que se llevaron a cabo con seis púgiles que hasta ese momento venían invictos -- combinados quedaron 221-0-1--, enfrentándose por la supremacía en tres divisiones, durante el lapso de tres meses. Cada uno de esos enfrentamientos fue uno de los mejores que se podía haber llegado a presenciar en cada división: Kelly Pavlik y Jermain Taylor en la división del peso mediano, el 29 de septiembre; Joe Calzaghe y Mikkel Kessler en la pelea por la unificación del súper peso mediano, el tres de noviembre; y Floyd Mayweather y Ricky Hatton en la división del peso welter, el ocho de diciembre. Simplemente, no se le puede pedir más al boxeo, ese deporte que supuestamente estaba muerto, que lo mejor de lo mejor se enfrente. Eso es lo que tuvimos una y otra vez este año. Y además, ¿sabes qué? esos tres enfrentamientos resultaron ser altamente entretenidos, y no hicieron más que resaltar los aspectos positivos de este deporte.

La última vez que miré, Miguel Cotto era el campeón AMB del peso welter. Es una de las estrellas de este deporte y se mantuvo ocupado durante 2007 con tres defensas de su título, entre ellas una emocionante victoria por decisión ante Shane Mosley, el diez de noviembre. Entonces, ¿adivinen qué es lo que la AMB hizo? Tuvo la audacia de sancionar un encuentro innecesario y vergonzoso por el título interino entre Frederic Klose y Yuriy Nuzhnenko, el ocho de diciembre en Francia. Nuzhnenko ganó una decisión y el título falso. No existía razón alguna para que la AMB permita tal encuentro, salvo recibir los montos de los permisos para poder hacer el mismo. Ni Klose, ni Nuzhnenko se ubican dentro de los mejores 20 de algún ránking real e imparcial del peso welter, por lo tanto, este encuentro fue tan sólo una estafa de la AMB. En especial después de que Cotto, con muchas más peleas por delante ante oponentes de calidad, posiblemente nunca enfrente al desconocido Nuzhnenko, a menos que Nuzhnenko comience a derrotar a oponentes que valgan la pena. ¿Cuántas veces deberé decirlo o escribirlo? Las organizaciones sólo están interesadas en su propio beneficio. Siempre. No tienen ni una pizca de interés en los fanáticos o en los púgiles. Y éste es otro claro ejemplo de lo que siempre digo.

-Si han estado leyendo mis blogs, saben que soy un gran fanático de “Dancing with the Stars”. La inclusión de Mayweather en el reality hizo que me interese en el mismo. Por lo tanto, debo admitirlo: el día anterior a la pelea Mayweather-Hatton, conocí a Helio Castroneves y Wayne Newton, los amigos que Mayweather se hizo en el show y quienes llevaron su cinturón hasta el cuadrilátero, y me tomé una fotografía con ellos. No pudieron haber sido más encantadores conmigo.

-Otra escena de la pelea Mayweather-Hatton: un día me encontré sentado junto con Larry Merchant, Angelo Dundee, Emanuel Steward y Thomas Hauser. La media hora que pasé con ellos fue la más divertida que pasé en este deporte.

-Ésta es una pelea que me gustaría ver el año que viene: Hatton enfrentando a Paulie Malignaggi en el Madison Square Garden. Sin duda, los seguidores de Hatton viajarán para verlo, y Malignaggi, quien vive en New York, también contará con muchos fanáticos. Sería una muy buena promoción --¡Estos dos púgiles sí que pueden hablar!-- podría ser una muy buena pelea.

-Vamos, deben admitirlo: la mejor parte de las dos ediciones de “24/7” de HBO, además de la música, por supuesto, fue el graciosísimo, Roger Mayweather. Se merece tener su propio reality, o al menos un papel como invitado en “Real Time with Bill Maher” de HBO. ¿Quién está de acuerdo conmigo?
- Ha pasado más de una semana de Mayweather-Hatton, y aún no me puedo sacar esa bendita canción de la cabeza. Así es, aún sigo “Caminando por el país de las maravillas de Hatton”.

-¿Será que los británicos alguna vez aprenderán modales? Fue muy desagradable escucharlos abuchear y silbar al oír el himno nacional de Estados Unidos, antes de la pelea Mayweather-Hatton. En especial, después de que los estadounidenses del público demostraron mucho respeto hacia el himno nacional británico y hacia Hatton. Ya habían hecho lo mismo antes de que Hatton se enfrentara a José Luis Castillo, en junio. No soy de los que se ofenden de nada, pero amo a mi país y me ofendió lo que hicieron. Más de un redactor británico se disculpó tras lo acontecido. Pero se lo dejo a Bernard Hopkins, quien hablando acerca de la situación después de que Mayweather derrotó a Hatton, dijo: “Los británicos volvieron a casa derrotados”.

-No sé si a ti te ocurre lo mismo, pero no puedo esperar por ver más del titular del peso pluma, Jorge Linares. Realmente tiene un talento especial este joven púgil.

- Hubo una información de prensa que anunciaba que 2K Sports iba a lanzar un vídeo llamado “Don King Presenta: Prizefighter” para Xbox 360 y los sistemas de juego Nintendo Wii. Este juego nos brindará la mejor, más auténtica y entretenida experiencia que hayamos podido experimentar en un juego de boxeo. Cuando se lo dio a conocer en el mercado, king dijo, refiriéndose al juego: “De todos los años que he trabajado en el boxeo profesional, nunca vi algo que represente de manera casi real la emoción, la intensidad y el coraje de este deporte. Éste es más que un juego, es una idea de lo que es la vida dentro y fuera del cuadrilátero para estos increíbles atletas”. Lo que primero que pensé después de leer esto fue si debía discutir los términos del acuerdo con King antes de jugar, y si lo hacía, ¿era posible terminar en una demanda judicial después de terminarlo?
-Sé que las entradas para ver un espectáculo de boxeo pueden ser caras, pero la pelea del 19 de enero, Félix Trinidad-Roy Jones, en el Madison Square Garden, lleva lo absurdo a un nivel desconocido. Se ve que el Garden necesita generar muchas ganancias de la pelea porque las entradas van desde los 15,000 dólares (así es 15,000) hasta los 100. Cuando vi por primera vez los precios pensé que era una broma, pero no es así. Por 15,000 dólares consigues la primera fila, por 12,000 la segunda fila. Por 10,000 te quedas con la tercera, por sólo 7,500 dólares, la cuarta, por apenas $5,000 te quedas en el campo, con $1,500 ó $1,000 te quedas en las primeras secciones del mismo, y de esa manera hasta llegar a los 100 dólares te vas alejando cada vez más del cuadrilátero. Antes de esta pelea nunca vi que el precio de una entrada supere el valor de los $2,500, el que fue para la pelea por la defensa del título del peso pesado que Lennox Lewis hacía enfrentando a Mike Tyson, una de las peleas más esperadas de la historia. También ten en cuenta que las entradas para la tan esperada pelea Cotto-Mosley en el Garden costaban dentro de los valores normales (entre $750 y $50 dólares). ¿Será que los muchachos del MSG tienen que pagar alguna demanda importante o algo por el estilo?
-José Sulaiman cumplió su aniversario número 32 como presidente del CMB, a principios de este mes. No supe si llorar o reír cuando recordé este acontecimiento.

-Showtime simplemente no puede evitarlo cuando se trata de agrandar un show mediocre. ¿Alguien se dio cuenta de la manera en la que se refirió a Antonio Tarver como el “Futuro miembro del Salón de la Fama, en alguna de sus promociones para le pelea del primero de diciembre ante Danny Santiago? De la única manera en la que Tarver puede llegar a entrar en el Salón de la Fama es pagando la entrada.

-Bob Arum celebró su cumpleaños número 76, la semana pasada. Entonces, ¿qué hizo Bob unos días después? Subirse a un avión para ir a Filipinas a visitar a una de sus estrellas, Manny Pacquiao. Arum tiene mucha más energía de lo que la mayoría de los hombres tienen a su edad.

-Elección de DVD de la semana: Una de las peleas más electrizantes que he visto. Entre el campeón mundial del peso pluma de ese momento, Naseem Hamed, y el ex campeón, Kevin Kelley. Hamed peleaba en los Estados Unidos por primera vez, haciendo el primer encuentro de un lucrativo contrato multipelea por HBO. Kelley presentó batalla ante Prince, en el Madison Square Garden. Ambos cayeron al piso en tres oportunidades, y la excitante pelea terminó con Hamed anotando un nocaut en la cuarta ronda. He mirado la pelea cientos de veces. Esta semana la miraré un par de veces más para conmemorar la gran pelea que tuvo lugar el 19 de diciembre de 1997, hace diez años. El tiempo pasa volando.